Valderas afirma que IU y PP son agua y aceite y "no se mezclarán
"En Andalucía no vamos a gobernar pero hemos ganado irreprochablemente", dice Floriano
"No hay nada escrito, salvo que IU y PP son agua y aceite", asegura Diego Valderas

José Antonio Griñán, durante la rueda de prensa. / Eduardo Abad (Efe)
Las inquietudes del PP
Las causas que han llevado a más de 400.000 andaluces a retirar su voto al Partido Popular después de haberles elegido hace tan sólo cuatro meses y el incierto futuro político de Javier Arenas son, un día después de la jornada electoral, las principales inquietudes de Génova. Ayer, entrada la noche, y hoy mismo por la mañana, cada dirigente consultado -aunque a título individual, puesto que no se ha celebrado una reunión de la dirección, y bajo petición de anonimato-, repetía la siguiente interrogación: ¿qué ha pasado para que en cuatro meses se hayan perdido 420.000 votos?
Lo primero es que las cinco fuentes de la dirección preguntadas reconocen su preocupación por haber logrado en Andalucía casi 420.000 votos menos que en las generales de noviembre del año pasado, así como por haber reducido en 200.000 papeletas el balance de la autonómicas de 2008. Los números son peores que la peor de las previsiones que se manejaban en Madrid y en Sevilla a tenor de las encuestas previas sobre intención de voto, tanto las publicadas en los medios como las efectuadas para consumo interno, recalcan dichos dirigentes.
Vista esta realidad, las fuentes mencionan varias causas: una de ellas es la constatación de que el candidato del PSOE, José Antonio Griñán, "acertó de lleno" al retrasar los comicios a finales de marzo y no ponerlos en la misma fecha que las generales. Gracias a ello, "ha podido exprimir el discurso del miedo" a los ajustes que desde Madrid venía anunciando el Gobierno de Mariano Rajoy. En opinión de un dirigente que hace poco se ha instalado en Génova, cabe reconocer que, "quizá", matiza, la campaña de Arenas no ha sido la más atinada si se tiene en cuenta que el PSOE se lanzó a una ofensiva "brutal".
Argumenta este político que se podía haber puesto más énfasis durante las dos semanas de campaña en el "voto rural", donde tiene que arraigar la imagen de que el PP "no es un grupo de señoritos que vienen a hacer otras políticas". Un dirigente andaluz, asimismo, lamenta que se haya anunciado la reforma laboral un mes antes y que la campaña se haya contagiado del debate político de Madrid y de la huelga general: "Digo yo que se podría haber retrasado el anuncio de la reforma a abril, pues tampoco es que los mercados hayan reaccionado muy bien tras conocerla", se resigna este cargo.
La incredulidad por los 50 escaños de Andalucía se junta con la incertidumbre por el futuro de Javier Arenas. La de ayer fue su cuarta contienda electoral y ya "no le quedan fuerzas" para estar más años en la oposición. "Está bien de ánimo, pero no creo que le apetezca batallar contra un Gobierno de PSOE e IU", manifiesta una fuente.
Las reacciones el día después de la jornada electoral caminan sobre los acuerdos para formar gobierno. PP reivindica su mayoría en el Parlamento con 50 diputados, pero es consciente de sus menores posibilidades para convencer a IU, llave con 12 escaños, de un pacto. Griñán aparece exultante tras la reunión de la comisión ejecutiva regional del PSOE andaluz, pese a que han perdido 9 diputados hasta quedarse en 47. El PSOE le ha mandatado para abrir una negociación con todas las fuerzas políticas, especialmente con IU. "Lo vamos a hacer con humildad, ilusión y transparencia", ha dicho. El presidente en funciones de la Junta, no obstante, ha dejado claro en una comparecencia ante la Prensa que las urnas han expresado el deseo "de un gobierno de izquierdas en Andalucía". El PSOE está dispuesto a llamar a la puerta de IU. Griñán no ha querido decir qué condiciones aceptará y cual no de la negociación con IU, hasta que esta no tenga lugar. Salvo una, que el futuro ejecutivo será paritario. También ha mencionado que será una negociación transparente y con un acuerdo escrito.
Mientras en el PSOE se preparan para ir de visita a la casa de IU, en esta la euforia no es menor, pero se reservan la llave de gobierno. Diego Valderas no ha despejado si apoyaría la investidura del candidato del PSOE, pero ha dado una pista. "Andalucía no es Extremadura", en referencia a que IU permitió el gobierno del PP en esta comunidad. "No hay nada escrito, salvo que IU y PP son agua y aceite", aunque ha matizado que el PSOE "también tienen parte de agua, por no decir de aceite".
El líder del PP andaluz, Javier Arenas, no ha comparecido ante los medios. En su lugar lo ha hecho Antonio Sanz, secretario general del PP-A. Sanz ha aclarado que Arenas no piensa dimitir, sino que tomará posesión de su acta de diputado y será líder del PP y, si gobierna PSOE e IU, de la oposición. "El que ha ganado las elecciones es lógico que siga en el Parlamento", ha dicho. También ha manifestado que "todo" el PP está "orgulloso" del trabajo realizado por Javier Arenas.
La respuesta de IU
Por su parte, el coordinador general de IULV-CA, Diego Valderas, ha asegurado que no hay nada escrito sobre ese futuro pacto pero también ha querido dejar claro que IU y PP "son agua y aceite". "El problema es que los otros -en alusión al PP- también tienen parte de agua, por no decir de aceite. Pueden vender las cosas como quieran, pero quien pierde 9 diputados ha sido derrotado en sus políticas a pesar de tener tanto de su parte para que no se produjese la derrota", ha dicho Valderas en referencia a los socialistas, que ha añadido que el otro derrotado, el PP, creyó "que la casa de Andalucía le pertenecía antes de que el pueblo hablara".
Aún con todo, el líder de IU en Andalucia ha insistido en que ahora "son la estabilidad y las políticas las que tienen que prevalecer, no la estabilidad de los gobiernos sin políticas que sean estables" y ha puesto como ejemplo al Gobierno de Mariano Rajoy, que "tiene una estabilidad enorme, pero aplica políticas que juegan en contra de los intereses de la mayoría".
En el otro lado de la balanza se encuentra el Partido Popular, que ayer vivió una noche agridulce, pese a los 50 escaños que consiguió. "En Andalucía no vamos a gobernar pero hemos ganado de una manera irreprochable. El PP ha ganado las elecciones y el PSOE ha perdido nueve escaños. Ha sido una derrota sin paliativos la del PSOE y nosotros hemos ganado. Antes el PSOE ganaba por más de 20 puntos al PP. Aunque el voto para la izquierda sigue siendo mayoritario en Andalucía, ahora el PP se ha convertido en el primer partido de la Comunidad Autónoma. No puede invadirnos la sensación de melancolía", ha salido al paso el vicesecretario de Organización, Carlos Floriano.