Chiclana

Menos cárcel para el atracador de un banco en La Barrosa: el TSJA reduce su pena por confesar

«Prefiero comerme yo todo, a salir de aquí con los pies por delante», afirmó durante el juicio que lo condenó a cinco años para no inculpar a su compinche

Absuelto uno de los acusados del atraco con cinco rehenes en un banco de Chiclana

Atracan armados con pistolas un banco en Chiclana

M. con el rostro descubierto, en el robo de Chiclana.

M. Almagro / La Voz

El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha rebajado en unos meses la condena de cinco años impuesta por la Audiencia Provincial de Cádiz a uno de los dos ladrones que en noviembre de 2019 atracaron con armas de fuego un banco en La Barrosa, en Chiclana de la Frontera, haciéndose con un botín de 80.000 euros. Se trata del ciudadano italiano, M., de 35 años, que sí fue identificado y reconocido porque, a diferencia de su compinche, dejó ver su rostro ante las cámaras de videovigilancia de la sucursal. El otro detenido, E., también italiano, fue absuelto en primera instancia al considerar el tribunal que no se podía probar de forma clara que fuera él.

El ladrón condenado ya en firme confesó en Comisaría ser el autor de los hechos enjuiciados aunque posteriormente optó por guardar silencio a este respecto. Se le detuvo en otro atraco posterior en Jerez en el que también cayó el otro supuesto ladrón pero al que finalmente no se le pudo vincular en ambos. A este respecto M. dijo en el juicio: «Prefiero comerme yo todo, a salir de aquí con los pies por delante», dejando entrever que estaba siendo amenazado de muerte. Por este motivo también llegó a renunciar a una conformidad que le hubiera rebajado ostensiblemente la pena entonces.

Pero ahora, y tras recurrir, el TSJA ha estimado parte del recurso presentado y ha admitido el atenuante de confesión, por lo que rebaja la condena de cinco años de cárcel a cuatro años y siete meses y medio.

Según la sentencia, recogida por Europa Press, hasta que el acusado no autoconfesó que era uno de los autores de aquel robo, los investigadores que trataban de esclarecer el robo «no tenían una sola pista del atracador» que, a pesar de salir en las cámaras de la sucursal atracada a cara descubierta y de manera nítida, era un «delincuente novel» en España, carecía de antecedentes y no era conocido, de hecho, es italiano.

El acusado fue detenido en febrero de 2020, tres meses más tarde del robo perpetrado en La Barrosa, cuando intentaba realizar otro atraco en una sucursal en Jerez. Una vez detenido por la Policía Nacional, tras un gran despliegue a las puertas del banco que intentaban atracar, en el transcurso de la investigación de este segundo atraco, al ser preguntado por si había participado antes en algún otro hecho delictivo confesó ser el autor del robo en Chiclana, ofreciendo toda clase de detalles de lo ocurrido.

Así, por el robo en la sucursal de La Barrosa fue condenado por la Audiencia Provincial a cinco años de prisión en una sentencia que el acusado recurrió ante el TSJA alegando al atenuante de confesión y pidiendo una rebaja de la condena, que ha sido estimada en parte, rebajando algo la primera condena impuesta.

Los hechos

La Audiencia daba como probado y así ratifica el TSJA que el 27 noviembre de 2019 alrededor de las 8.30 horas los acusados M. y otra persona «no identificada» puestos de común acuerdo, se dirigieron hacia una sucursal bancaria de La Barrosa y con ánimo de obtener un beneficio económico ilícito, accedieron a su interior portando el acusado desconocido una pistola y ocultando su rostro con un pasamontañas para evitar ser identificado y su cuerpo con un chaquetón largo .

Una vez dentro la persona no identificada con ánimo intimidatorio, apuntó con el arma al empleado del banco y le exigió que el abriera la máquina donde se encuentran los billetes. Al indicarle que no la podía abrir le exigió que le diera el dinero de la caja fuerte.

Acto seguido el acusado no identificado se dirigió al despacho de la directora de la sucursal y le exigió que le abriera la caja fuerte. Mientras esto ocurría M. realizaba labores de vigilancia dentro del banco. Fue entonces cuando el no identificado ordenó a trabajadores y clientes que se metieran en una de las habitaciones para encerrarlos en contra de su voluntad.

De esta manera cuando se abrió la caja fuerte cogieron el botín , lo metieron en unas bolsas de papel y salieron de la sucursal apoderándose de un total de 80.000 euros.

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