En el caso del céntrico Ave Gades, el arte se instaló entre sus fogones ante la «necesidad de decorar el local y la falta de presupuesto para ello», pero pronto se convirtió en algo más. Las inauguraciones de sus exposiciones, «regalo de la casa al artista», como explica su dueño, Santiago, se han convertido en una cita obligada si se quiere disfrutar de las obras de artistas como Lo Herrera, Guillermo Márquez, Rafael Bartorello o Zimbra Bove, al tiempo que se convierten en la mejor forma de dar salida a las piezas, ya que como asegura Santiago, «es un día en que todo gira en torno al artista, y da salida normalmente al 80% de sus piezas». Al igual que otros colegas de profesión, Santiago sólo les pide a los artistas «una obra a cambio», pero con dos matices, «que la hagan especialmente para el restaurante» y que tengan «temática culinaria». Así, sus clientes, junto con las exposiciones temporales, pueden disfrutar de esta colección gastronómica privada mientras degustan tapas y platos elaborados a base de bacalao, carpaccio o un buen solomillo al ja-món ibérico.