Singapur, eficiencia organizativa y control político
Trump y Kim Jong-un intentan cerrar la última herida de la Guerra Fría
Desde Ulán Bator hasta Ginebra o Helsinki, había varias candidatas para albergar la cumbre entre Trump y Kim Jong-un . Finalmente se celebra en Singapur , riquísima ciudad-Estado que destaca por su eficiencia organizativa, sus infraestructuras, su seguridad y su control sobre la sociedad. Buena prueba de ello es que las manifestaciones están prohibidas fuera de un restringido «Speaker´s Corner», herencia colonial británica. Unas razones que habrán convencido a dos personajes tan autoritarios como el presidente de Estados Unidos y el dictador norcoreano . El Gobierno de Singapur, dirigido por Lee Hsien Loong , hijo del fundador de la patria, mantiene además buenas relaciones con Washington y Pyongyang.
En esta capital de la opulencia, que presenta uno de los PIB per cápita más altos del mundo, Trump y Kim Jong-un se alojarán en dos de sus hoteles más lujosos: el Shangri La y el St. Regis, respectivamente. Aunque en los últimos días se había especulado con que la comitiva norcoreana iba a ser invitada porque no podía costearse dicho establecimiento, el Gobierno de Singapur ha asegurado que Kim Jong-un se pagará su estancia.
Su reunión con Trump será en otro hotel de postín, el Capella de la isla turística de Sentosa. Para cubrir esta histórica cumbre, la primera entre dos dirigentes en el poder de EE.UU. y Corea del Norte, han viajado hasta Singapur unos 2.500 periodistas , atendidos de maravilla en el enorme edificio de su circuito urbano de Fórmula 1.
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