Variopinto Barbate: mirando al mar me senté y comí

Enclavado junto al paseo marítimo de Barbate , frente a la playa, se encuentra Variopinto , el local del cocinero José Luis Román. Íbamos a verlo posteriormente en una demostración de cocina con algas que impartiría más tarde junto con los cocineros , Mario Jiménez, Israel Ramos y Julio José Vázquez, como informamos en Gurmé Cádiz, en el IES Torre del Tajo.

Jose Luis es de los cocineros que se formó en la Escuela de Hostelería de Cádiz , y pertenece a esa magnífica remesa de cocineros que hoy están poniendo en valor la cocina gaditana tanto dentro como fuera de Cádiz. En la cocina de Variopinto , Junto a Luis, están Cristian y Alberto Ponce , ambos con una amplia trayectoria en cocinas de toda España, donde han completado su formación.
Como dicen ellos mismos en sus redes sociales, “en Variopinto nos gusta cuidar y mimar los ingredientes , la elaboración y su presentación final. Si hay una buena materia prima, gran parte del trabajo está hecho. Y del buen producto en esta bendita tierra, Barbate y alrededores, podemos presumir… ¡con creces”!

Y es lo que intentan hacer, basándose en los productos de su tierra . La carta esta estructurada en ensaladas, para compartir, atún rojo de almadraba, arroces, pescados, y carnes y una sección para niños . En total, unos 35 platos a elegir, mas los postres.
Empezamos con una deliciosa ensalada templada de pulpo y langostinos con cebolla dulce y mayonesa de soja , un clásico que lleva desde la apertura y que conjuga muy bien todos los productos.

Ya comenzó la temporada del atún , y no podíamos dejar de pedir el tartar de atún rojo , muy bien tratado y en su mejor momento.

A continuación, un brioche de mejillones en escabeche y aji amarillo , muy certera la combinación de sabores .

Luego llegó el carabinero con el suquet de sus cabezas ahumadas y arroz salvaje . El carabinero en su justo punto de cocción , delicioso, para mi gusto el suquet con un poco de exceso de ahumado, que anulaba el sabor del suquet , un punto perfecto del arroz salvaje .

Para terminar, una vaca cebona con zurrapa y verduras . La carne, magnifica en textura.

Y de postre una tarta de queso , divertida, con unos peta zetas que aportaba un poco de diversión al plato.

B uen servicio, agradable y con ganas de que el comensal disfrute . La ubicación es magnifica , con vistas a la playa. A mejorar, tal vez, la carta de vinos, con muy pocas referencias de vinos de la zona, y que deberían de hacer una apuesta por vinos de más calidad .