#CómeteTusMiedos: Marta se comió los suyos y hoy es una superviviente de la anorexia
Tras superar su TCA (Trastorno de Conducta Alimentaria) Marta Tena ha escrito un libro: «Y tú, ¿quién eres?» y ha creado una Asociación de divulgación y concienciación llamada Cómete Tus Miedos
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Marta Tena (25 años) llegó de Zaragoza a estudiar a Madrid con la maleta llena de miedo, ansiedad e incertidumbre. Se juntó la mudanza a una ciudad grande y nueva con un fatal atropello que desembocó en un reposo y en algunos kilos de más. Tena había sido una chica muy deportista, incluso había practicado durante años atletismo, y de pronto no era perfecta. «Pensaba que si no tenía un cuerpo aceptable, no me iba a integrar, y aquel verano empecé a hacer dieta hasta que se me fue de las manos. Es verdad que empecé con una nutricionista, pero después hice lo que quise», reconoce.
Asi fue como poco a poco esta chica de 1'61 metros de altura empezó a informarse en internet, y de 69 kilos pasó a 55 en lo que dura un verano. Estuvo un año así pero como vio que aquel peso se estabilizaba, comenzó a darse atracones y a vomitar. A contar las comidas, a pesar cada gramo. Entre medias, hubo un viaje a Londres, de donde volvió en 42 kilos. «Tengo un par de fotos de aquella época y da espanto verlas. No se me veía», reconoce, hoy, mientras apura una Coca-cola, ya curada de la enfermedad.
Llegó el segundo verano y tampoco fue fácil. «Mi estómago se había reducido considerablemente. Me tomaba un vasito de gazpacho y estaba llena. Había consumido mi grasa, mis músculos y los órganos. De hecho, se fue la regla, empecé con osteoporosis, me tuvieron que hacer muchas pruebas de corazón», relata. Y, además, «estaba deprimida», admite. Porque el TCA o trastorno de conducta alimenticia que Marta Tena padecía, apunta, «va más allá del peso». «Yo tenía una auténtica fobia social. Mi vida consistía en ir de la cama a la Universidad, y vuelta a la cama a llorar. No tenía amigas, y veía a todo el mundo superior». Para atacar aquello, la psiquiatra que la estaba tratando le recetó antidepresivos.
Marta Tena pasó por todo este proceso mientras vivía sola, en un apartamento alquilado. « Para unos padres y para la niña que era yo una situación como esta es nueva . Pero como era mayor mi psiquiatra decidió apostar por una recuperación orgánica, sin ingresos, poco a poco», apunta. Pero por otro lado, añade no sin cierto orgullo, «esto supone que todo lo que he logrado ha sido por mi misma».
Con los antidepresivos su ánimo fue mejorando. «Tienes más ganas de hacer cosas… Empecé a intentar hacer amigos, de salir, de hacer planes tranquilos”. Poco a poco, se empezó a enderar su vida. “Es un proceso súper lento. Aumentas poco a poco de peso, y esto puede ser frustrante. Si bien al principio no aceptas subir de cantidades, al menos sí la variedad. Has reducido tanto el rango de alimentos, que tampoco es difícil. Esto a lo mejor desde fuera no se ve tanto pero es un gran paso. Poco a poco vuelves a comer pasta, arroz… Me acuerdo de la primera vez que volví a comer pizza», rememora Tena.
Las cosas se fueron normalizando tanto que en tercero de carrera se echó un novio que durante una época la ayudó mucho a reanudar las relaciones sociales, pero estaba muy cansada, y no conseguía concentrarse en la carrera de ingeniería industrial en la que estaba matriculada. «Por esa época mi psiquiatra me recomendó también quitarme algunas asignaturas. Lo importante, decía, era estar en gran parte centrada en la enfermedad y otra parte, sacar adelante un proyecto de vida». Así, poco a poco, y al tiempo que iba curándose de su anorexia, acabó la carrera y el máster.
Hoy recuerda como ella misma había juzgado y criticado a las jóvenes que, como ella, habían padecido esta enfermedad, «pensaba que eran chicas delgadas que se veían gordas, que eran egoístas… Yo era casi una cría. Cuando tuve la enfermedad vi lo equivocada que estaba y cuánto tabú había alrededor de los TCA ». Una parte esencial, asegura Tena, es «poder hablarlo, poder comunicarte, no tener miedo a que te juzguen por ir al psicólogo… Mucha gente considera todavía que si vas a terapia estás loco».
Por todo esto, y con el objetivo de darle visibilidad a este problema Marta Tena comenzó a escribir en redes sociales bajo el nombre y hashtag #CómeteTusMiedos . «Empezó a ver que mucha gente se sentía igual. Recibía muchos mensajes y fue cuando pensé en llegar más allá y en escribir este libro: “Y tú, ¿quién eres?”». Porque al final, reflexiona, «tú caes en estas enfermedades porque no sabes quién eres, y quieres complacer a los demás. Al final todo el proceso psicológico de recuperación es definir tu identidad y encontrar tu sitio en el mundo».
Al raíz del libro Tena empezó a realizar presentaciones y se dijo a sí misma que quería más. En febrero de 2020, justo antes de estallar la pandemia, organizó en Zaragoza el primero foro para la Recuperación de la Anorexia, y se llamó, cómo no, #CómeteTusMiedos. Después, junto con la doctora Montserrat Graell Berna y la doctora Ascensión Blanco Fernandez, transformaron el hashtag en una Asociación bajo el mismo nombre, cuyo objetivo es acercar esta terrible enfermedad a pacientes, padres, colegios… y a toda la sociedad en general. «Se trata de concienciar de que estas enfermedades existen. De inspirar, porque se puede salir de esta, aunque cuando estás en el agujero es muy difícil conseguirlo. Y también de colaborar con todos los profesionales para hacer fuerza. Porque una persona sola no hace nada, pero muchas en conjunto pueden lograr lo que se propongan».
Próximamente esta joven abrirá la clínica Renace TCA y Salud Mental en su ciudad de origen, estará enfocada al tratamiento de los trastornos de conducta alimentaria.
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