Los patinetes eléctricos desplazan al peatón: «No puedes andar tranquila»

La moda de este nuevo medio de transporte llega a Madrid con incertidumbre legal y molestias a los viandantes

Dos usuarios del patinete, durante un recorrido por el parque de El Retiro Guillermo Navarro

Mónica Gail

La curiosidad. Esa poderosa característica del ser humano que incita a probar cosas nuevas o, al menos, a echarles un vistazo. No son pocos los que se acercan y toquetean esos patinetes eléctricos que están repartidos por Madrid.

Los patinetes «verdes» de alquiler, que pertenecen a la empresa californiana Lime, financiada por Uber y Google, son los «únicos en su especie» que ocupan la capital. Su uso es muy sencillo. Aunque el patinete pesa, es ligero y manejable . Para poder utilizarlo, hay que descargarse la aplicación de Lime en el móvil y escanear el código del patinete en cuestión. «La aplicación te va indicando un poco los pasos. Debes tener 18 años y recomienda usar casco , no exceder la velocidad y no bajar encima de él en las cuestas, sino ir caminando», dicen unos jóvenes venezolanos residentes en Madrid. Es la primera vez que montan y se han informado bien antes de ponerse en marcha. Saben que estos patinetes de alquiler cobrarán un euro inicial para desbloquearlo y después serán 15 céntimos por minuto. «Nosotros seguiremos las indicaciones », aseguran. Sin embargo, ninguno lleva casco.

Apenas paran quietos en las calles – Retiro o Sol son dos de los puntos indicados por la aplicación más demandados–, pues siempre hay alguien dispuesto a coger un patinete. Pero, a pesar del éxito que parecen tener, ¿Madrid está preparada para ellos?

La mayoría cree que el problema no son los patinetes, considerados una buena alternativa para moverse por una ciudad castigada por los atascos, sino los usuarios que cometen infracciones . Pilar, dueña de un quiosco apostado en la acera frente a la Puerta de Alcalá, asegura que los patinetes pasan muy deprisa: «No sé si afectan a los comercios, pero a los peatones sí porque van por la acera a una velocidad tremenda». «Entre las bicicletas y los patinetes no puedes caminar tranquila», comenta otra mujer. Tomás, otro quiosquero situado dentro del Parque de El Retiro, denuncia que incluso «se montan de dos en dos » y «van tocando el timbre, molestando a los viandantes». Está de acuerdo en que se usen, siempre y cuando «respeten, porque es un parque emblemático en el que muchos de los que pasean son niños ». Se queja de que no vayan por la ruta ciclista: «Es por ahí por donde deberían circular». De noche, cuando creen que hay menos peligro y nadie les ve, « van haciendo ‘eses’ por la calzada», afirma un taxista que ha visto más de un patinete por el paseo del Prado.

Nuevo plan aún sin aprobar

Tras la polémica de los patinetes en Valencia , donde han sido retirados por carecer de licencia mercantil y ocupar las aceras, el Gobierno de Manuela Carmena pretende regular estos vehículos con la nueva Ordenanza de Movilidad, que aún debe ser aprobada en el Pleno.

Actualmente, la única regulación existente sobre patinetes eléctricos es la Instrucción 16/V-124 de la DGT, por la que podrán ubicarse en la calzada «siempre que se trate de vías expresamente autorizadas por la autoridad local», aunque esta podrá «autorizar su circulación por aceras, zonas peatonales, parques o habilitar carriles especiales con las prohibiciones y limitaciones que considere necesarias». Ahora bien, la nueva Ordenanza distinguirá entre patinetes tipo A (máximo a 20km/h) y tipo B (30km/h). Los primeros «podrán circular por ciclocalles, carriles bici protegidos y pistas bici, y por calzadas de calles residenciales limitadas a 20km/h, así como, con precaución , por las aceras bici y sendas bici». Los segundos, además, también podrán hacerlo por calzadas de las llamadas zonas 30 (no las calles a 30 km/h). En ningún caso podrán circular por las aceras .

Sanciones al mal uso

Según fuentes del Ayuntamiento, dentro del proceso de despliegue de la nueva Ordenanza, se plantean «realizar campañas específicas de control de la normativa aplicable a aceras y zonas peatonales, como el estacionamiento ilegal o la circulación prohibida sobre la acera». Cuando los patinetes y las bicicletas circulen por zonas peatonales, «será considerado una infracción leve». Aunque según la Ley el importe podría ser de hasta 100 euros (50 con reducción si se paga durante el período voluntario), «actualmente estas infracciones las sancionamos con multas de 60 euros (30 con reducción)». Aseguran, también, que «en el caso de que la circulación fuera negligente y causara peligro a los peatones, podría ser calificada de grave (200 euros, 100 con reducción)»..

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