Industria
Trabajadores de Alcoa piden ante la Xunta a Feijóo que apoye la intervención
El comité de empresa emplaza a Maroto a que no hable de devolver ayudas sino de que la factoría de San Cibrao no se cierra

A falta de tres semanas para que se ejecuten los 534 despidos, los trabajadores de Alcoa llevaron sus protestas esta mañana a la Xunta de Galicia. Cientos de personas se concentraron en San Caetano para exigir al Gobierno central y a la administración gallega una solución que evite el cierre de la última fábrica de aluminio primario que queda en España. La plantilla opina que el único camino actualmente es la nacionalización de la planta , al menos de forma temporal, y a gritos le pidieron al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que apoye la intervención.
Durante la sonora protesta, los manifestantes arrojaron huevos con pintura y papel higiénico a la sede de la Xunta y mostraron su indignación con bengalas, petardos y pancartas como «Energía solución» o las «Cubas no se paran». «Les venimos a exigir que apoyen la intervención» , subrayó en declaraciones a los medios el presidente del comité de empresa, José Antonio Zan. El representante de los trabajadores se mostró convencido de que «es sencillo hacerlo» y que sólo se necesita inversión para que la planta pueda seguir funcionando. «Es muy fácil y sólo tiene que haber un poco de inversión, con cuatro duros funcionaríamos otros cuarenta años», señaló Zan. El presidente del comité recordó que Alcoa compró una planta pública por poco dinero. «La fábrica es de España, el puerto es de España, así que pedimos al Gobierno central que la intervenga y dé una solución a toda la comarca», manifestó.
Zan también se refirió a la exigencia del Gobierno central de reclamar 800 millones de euros en ayudas a Alcoa si cierra la factoría, una cifra que la multinacional rebaja a menos de 43 millones. «Lo que tiene que hacer no es pedirle dinero» sino «decir que Alcoa no se cierra», subrayó el representante sindical, quien no descartó trasladar las protestas a Madrid en los próximos días.
La concentración en Santiago, a la que acudieron la candidata del BNG, Ana Pontón y Maria Chao de la Marea Galeguista, coincide con una jornada de huelga en A Mariña para reinvindicar futuro para la comarca. Tras la protesta estaba programada una reunión con el conselleiro de Industria, Francisco Conde, que finalmente no se celebró porque los trabajadores decidieron no acudir.
Horas antes, en un acto en La Coruña, Conde se refería al problema de San Cibrao. El conselleiro apenas mencionó la posible intervención pública de la factoría. « Hablar de nacionalización es intentar confrontar a los trabajadores con la empresa, intentar confrontar con el resto de administraciones», subrayó . Desde hace semanas, la Xunta defiende que la continuidad de la planta pasa por abaratar los costes energéticos para que puedan ser competitivos. Alcoa justifica los despidos tanto por el elevado precio de la electricidad en España con respecto a otros países como por la sobreproducción de aluminio. Para el conselleiro la solución está en manos del Ejecutivo de Sánchez, con el que una jornada más se mostró muy crítico. «Durante nueve años no hubo ningún tipo de problema para encontrar un precio eléctrico competitivo», aseveró para referirse a los periodos de Zapatero o Rajoy. «Lamentablemente la llegada de Pedro Sánchez al Gobierno, la llegada de Yolanda Díaz al Ministerio de Trabajo, la llegada de Teresa Ribera al de Transición Ecológica parece que solo tienen un objetivo, impedir que en Galicia se pueda producir aluminio primario», continuó Conde para a continuación recriminar al Ejecutivo central que «confronte» con las empresas y con la Xunta. «El único objetivo es vincular el tejido productivo a prestaciones», censuró. Conde pidió al Gobierno de España que rebaje el precio eléctrico y recordó que es el Estado quien tiene la competencia en esa materia.
El conselleiro se mostró a favor de los contratos bilaterales para que las electrointensivas puedan fijar un precio con las eléctricas y abastecerse de fuentes renovables, pero recordó que tardarán un tiempo en ponerse en práctica. Para ese periodo pidió que se apruebe el prometido estatuto de las electrointensivas , pero con medidas que permitan rebajar efectivamente el precio de la luz.
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