Los bomberos deberán dominar el catalán para apagar fuegos
Los bomberos, los delineantes y los agentes forestales eran hasta ahora de los únicos empleados de la Generalitat exentos del rodillo lingüístico

Eran, junto a los delineantes, agentes forestales y otros pocos funcionarios del Govern, los únicos trabajadores públicos que seguían funcionando al margen del rodillo lingüístico en Cataluña. Tres resoluciones de la Generalitat, publicadas a finales de 2019, han endurecido los requisitos lingüísticos en el pliego de condiciones necesarias para acceder a una plaza de Bomberos.
Hasta ahora, para ser bombero en Cataluña se requería, desde el punto de vista lingüístico, acreditar el nivel B2 de dominio de esta lengua, un nivel intermedio fácilmente asumible con el simple control oral del idioma. Ahora, el nuevo marco impuesto por la Generalitat endurece ese corte lingüístico y exige a estos funcionarios (solo a los que aspiran a una plaza nueva, no a los que ya están en activo) que certifiquen un dominio superior del catalán, el nivel C, que se corresponde con el quinto de los niveles propuestos por la escala del Marco Europeo común de referencia para las lenguas (MECR) del Consejo de Europa y que es requisito indispensable desde hace años para formar parte del cuerpo funcionarial autonómico.
Hay dos vías para obtener el nivel C: cursar la ESO (desde 2008 se obtiene al acabar los estudios obligatorios) o realizar una prueba específica de nivel. La medida supondrá, según fuentes sindicales, «una traba» para aquellos opositores que vienen de otras comunidades, que deberán realizar un examen para acreditar ese dominio.
Traba para ciudadanos de otras comunidades
Los bomberos, junto a los delineantes, los agentes forestales, los empleados de los servicios penitenciarios, los auxiliares de clínica y los analistas de laboratorio eran hasta ahora los únicos empleados públicos de Cataluña que estaban exentos del rodillo lingüístico. Ahora, saltan de esta lista.
Tres resoluciones del Govern , una del 18 de diciembre de 2019 y dos del 20 de diciembre, establecen la obligatoriedad de presentar ese dominio de la lengua catalana para acceder a cualquier plaza en el cuerpo de bomberos de Cataluña , ya sean puestos de la escala básica, técnica o subinspector de la escala ejecutiva. Como causa para pedir el nivel C1 a los bomberos la Generalitat arguye que estos profesionales necesitan el dominio del catalán para las «funciones comunicativas» que deben realizar en la producción de informes técnicos sobre prevención e investigación de incidencias y siniestros.
Fuentes sindicales consultadas por este diario aseguran que ese cambio se ha negociado con las centrales. «No queríamos que las nuevas exigencias afectaran a los bomberos que ya tienen la plaza», señala en declaraciones a ABC Antonio del Río, delegado de UGT en el cuerpo de Bomberos de la Generalitat . Del Río celebra que, finalmente, «los bomberos que están en activo quedan exentos de acreditar ese nivel, que se exigirá solo a los aspirantes a una plaza». No obstante, el sindicalista reconoce que el requisito puede ser una traba para las personas que opositan y proceden de otras comunidades.
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