Del Plan África contra los cayucos de 2006 a la «externalización» de fronteras con Marruecos

Mucho dinero, diplomacia y la implicación de la UE ayudaron a zanjar la crisis migratoria en las Canarias

Reuters

L. L. C.

La mayor crisis migratoria a la que se había enfrentado España se remonta a 2006, cuando 39.108 inmigrantes llegaron al archipiélago canario a bordo de cayucos, frente a lo que el Gobierno antepuso una operación de salvamento en solitario y luego pidió ayuda a la UE, que desplegó la primera misión marítima de Frontex . La agencia se ocupó de coordinar la labor de vigilancia en el Atlántico de medios aéreos y a flote de varios países: franceses, italianos, portugueses y, como no, españoles, que patrullaron el litoral africano con fines disuasorios, de modo que las embarcaciones desistieran de salir a la mar. Pero la clave fueron los acuerdos con Mauritania y Senegal que permitieron a la Guardia Civil trabajar junto con las respectivas Gendarmerías de esos estados en sus propias costas para frenar a los cayucos.

«Lo cambió todo la implicación de esos países en los acuerdos para establecer patrullas conjuntas y un control de las mafias y los movimientos migratorios», recordaba a Efe el teniente coronel de la Guardia Civil Lorenzo Bárez, director del Centro Regional de Coordinación de Canarias,que coordina la inteligencia sobre el tráfico de personas en la zona.

El resultado fue inmediato. Las llegadas pasaron en 2007 a 12.478 y en 2008 ya eran poco más de 9.000. Conviene no olvidar que en 2006 España puso en marcha también un millonario programa de cooperación con el nombre de «Plan África» , que estimuló las voluntades de muchos regímenes, se trabajó para impedir la venta de motores que utilizaban los cayucos o, según se ha publicado años después, se doblegó a las mafias con dinero.

¿Sería trasladable este sistema al Mediterráneo español?. Para empezar, a diferencia de los subsaharianos que intentaron la vía canaria para huir de la pobreza, un porcentaje de los que lo hacen hoy a través del Estrecho o Alborán son candidatos a acogerse a las leyes de asilo , por lo que una «externalización de fronteras» en este caso chocaría con las ong de derechos humanos.

El interlocutor imprescindible es Marruecos , para quien Pedro Sánchez pide sin descanso fondos en la UE que satisfagan las exigencias del régimen alauí, que se siente en desventaja frente al trato privilegiado –3.000 millones al año– que recibe Turquía por impedir el paso a los refugiados. Desde el Mando Único que coordina el operativo en el Estrecho se lanzaba en diciembre en una entrevista con ABC la idea de que el país vecino se implique de forma definitiva en el salvamento de los ocupantes de las pateras. Un auxilio tras el que los inmigrante serían llevados de vuelta a África, lo que tendría efectos disuasorios y cortaría el negocio de las mafias.

Comentarios
0
Comparte esta noticia por correo electrónico

*Campos obligatorios

Algunos campos contienen errores

Tu mensaje se ha enviado con éxito

Reporta un error en esta noticia

*Campos obligatorios

Algunos campos contienen errores

Tu mensaje se ha enviado con éxito

Muchas gracias por tu participación