Entrevista a Antonio Garamendi, presidente de la CEOE
«No nos gustaría que algunos quisieran aprovechar la crisis para cambiar el modelo de Estado»
Dice que hay que asegurarse de que nadie se queda atrás en la crisis, pero avisa al Gobierno de que antes de gastar más pague a los afectados por ERTE y apoye a los autónomos, «en situación dramática»

Sus mensajes son contundentes, en algunos casos demoledores, como cuando avisa de que no apoyar a las empresas abre la puerta a una recesión profunda. Más sutil es cuando desliza una batería de avisos a Pedro Sánchez sobre el modelo de Estado y cuando, sin nombrarle, se refiere a Pablo Iglesias, y a sus alegatos republicanos. «Tenemos un excelente sistema democrático de Monarquía parlamentaria -dice- y una Constitución que ya ha cumplido 40 años y donde los empresarios españoles nos encontramos muy a gusto»:
-Pablo Iglesias provocó el enfado de los empresarios tras asegurar que contaba con su apoyo para la renta mínima. La respuesta de CEOE fue plantar al Gobierno en las mesas de diálogo social ¿Cómo está ahora su relación?
-Nuestra relación seguirá siendo de lealtad institucional, con la mano tendida a dialogar. Pero se tienen que dar ciertas condiciones para que ese diálogo tenga sentido y sea útil. Entre ellas, que no se tome por diálogo la mera información de iniciativas que se hayan diseñado ya previamente.
-¿Cree que es viable una renta mínima en este momento?
-Hay que asegurarse de que nadie se quede atrás en esta crisis. España es un país solidario y ya destina 17.000 millones anuales, un 1,7 del PIB, a ayudas a colectivos desfavorecidos, así que deberíamos ser capaces de localizar quién se ha quedado fuera de estos subsidios y está en situación de vulnerabilidad como consecuencia del Covid-19. Además, consideramos que estos ingresos mínimos deberían estar asociados, siempre que sea posible, a medidas para mejorar la empleabilidad de los beneficiarios a través de la formación, buscando siempre la transitoriedad de estos subsidios. Estas políticas solo se podrán realizar si entendemos que el sector privado es el motor de la economía.
-Se acelera esta renta pero gran parte de 4 millones de afectados por ERTE no han cobrado su prestación y 1,4 millones de autónomos están sin ayudas, pero pagan cuotas y siguen pagando facturas. ¿A dónde nos lleva esta situación?
-A que una parte fundamental de la población que son los trabajadores quede seriamente desprotegida porque los mecanismos de protección no están siendo suficientemente rápidos. Es vital acortar esos plazos. Las familias españolas, desde las que han sufrido un ERTE o un despido, hasta el empresario que ha tenido que aplicarlo o que directamente ha echado el cierre, tienen una necesidad que cubrir ahora y necesitan recibir ayuda . Es una urgencia que hay que atender antes de comprometer nuevos gastos.
«Nuestra relación seguirá siendo de lealtad institucional, con la mano tendida a dialogar»
-¿Cómo saldrán adelante pymes y autónomos?
-La situación que viven actualmente cientos de miles de autónomos es dramática. De lo que se trata es de lograr que no se lleguen a un cese de actividad , por lo que es fundamental, no solo aplicar con inmediatez todas las medidas contempladas en los últimos decretos para que los autónomos puedan aplazar cargas , por ejemplo, y también trazar un plan de reactivación eficaz para que cuanto antes puedan recuperar su actividad, aunque sea a niveles más bajos.
-Ustedes han pedido la suspensión de impuestos y de cotizaciones. ¿Es suficiente aplazar al 20 de mayo el pago de tributos a pymes y autónomos?
-Para una empresa las cotizaciones sociales afectan a su contabilidad como un impuesto más, aunque sus fines sean otros. Además, cuando hablamos de suspensiones , entendemos el aplazamiento automático de la obligación sin que la empresa tenga que solicitarlo de forma expresa, y esto no quiere decir exoneración, porque la empresa va a cumplir con sus obligaciones tributarias, pero necesita un plazo más amplio. Creemos que para el 20 de mayo la situación aún será muy difícil para muchas empresas, con lo que debería haberse previsto un plazo aún más amplio al menos hasta julio. Además, los límites de facturación establecidos en esta moratoria van a dejar fuera a muchas medianas empresas que seguirán con los mismos problemas, soportando gastos a los que no pueden responder si no tienen ingresos.
-Tampoco les han hecho caso con los avales. Pedían una ampliación hasta 50.000 millones y esta se han quedado 20.000 millones.
-La puesta a disposición de 40.000 millones en avales desde el ICO para la financiación bancaria de empresas, pymes y autónomos nos parece bastante en línea con la ampliación que estábamos reclamando. Lo importante es que las sucesivas ampliaciones que sean necesarias se hagan con la máxima celeridad. Aquí me gustaría decir que no estamos de acuerdo con la campaña de descrédito que se está intentando hacer a las entidades financieras , que vienen realizando un enorme esfuerzo para que esta financiación se materialice lo antes posible.
La reforma laboral
-La ministra de Trabajo desconfió de las empresas en la gestión del empleo en la crisis y les impuso, sin consultar, permisos retribuidos y la prohibición de despedir
-Los empresarios somos los primeros a los que no nos gustaría despedir, pero las empresas necesitan ahora más que nunca capacidad de adaptación . Eso se traduce en oxígeno en forma de liquidez y aplazamientos tributarios, y en flexibilidad laboral. La economía ha entrado en una nueva crisis y en este terreno incierto, otra vez, y es preciso tener suficiente margen de maniobra para adaptarse cuando haya que hacerlo. Todo lo que sea imponer límites sin consultar cuáles son las necesidades reales de las empresas, en lugar de dar opciones y alternativas, entorpece la recuperación y en algunos casos la impedirá.
-¿Es viable un escenario en el que se desmonte la reforma laboral?
-Si antes del Covid-19 la modificación de la reforma laboral ponía en riesgo que la desaceleración económica fuera más brusca de lo previsto, desde luego algo así en estos momentos comprometería de forma inequívoca la recuperación económica. Al contrario, hace falta salvaguardar la capacidad de adaptación de las empresas.
«No estamos de acuerdo con la campaña de descrédito que se está intentando hacer a las entidades financieras»
-¿Podrán todas las empresas que han hecho ERTE mantener seis meses el empleo?
-La crisis va a tener un componente muy sectorial. En unas actividades la caída del empleo no está siendo tan brusca y es previsible que la recuperación sea más rápida, pero en otras, como el turismo: hoteles, hostelería, agencias de viajes, líneas aéreas… la estela de la crisis va a ser larga y la recuperación del empleo lenta . Hay sectores que van a arrancar de forma mucho más lenta que otros y es por eso que pedimos que los ERTE de fuerza mayor se puedan prolongar con las mismas condiciones más a allá del estado de alarma. Además, esta figura laboral forma parte del marco de contingencias para las que las empresas han cotizado toda la vida, precisamente para que, cuando se diesen estas situaciones, pudieran disponer de esta cobertura durante el tiempo que sea necesario para favorecer la recuperación de su empresa y el mantenimiento del mayor número de empleos.
El futuro de la economía
-El FMI prevé que la economía se desplome un 8% y el paro escale hasta casi el 21%, en línea con las previsiones de CEOE.
-Es una mala noticia y esperamos que se cumpla nuestro escenario menos adverso. En CEOE se estima que, si la recuperación es rápida, se puede limitar el impacto a una caída del 5% del PIB este año, con lo que no se llegaría a una tasa de paro del 20%. Pero contemplamos también un escenario más adverso, similar al del FMI, si no logramos acertar con la estrategia de salida y el bache se hace aún más profundo. En este caso la caída de la economía la situamos en el 9% y 900.000 empleos perdidos. La buena noticia es que la economía podría repuntar un 5,2% en 2021, pero eso depende de que se hagan bien las cosas. Nos jugamos solo un año perdido o una dura recesión .
-De momento, el respaldo del Gobierno a las empresas es menor al que han puesto en marcha otros países.
-La evolución que tenga la economía va a depender de que las medidas que se adopten sean las adecuadas para que se salven todas las empresas y actividades posibles, que es lo mismo que decir que se salve todo el empleo que se pueda, todo el consumo, etc. Si comparamos la acción del Gobierno hasta ahora con otros países europeos, lo cierto es que el apoyo a la empresa a través de las moratorias fiscales y las medidas de liquidez está siendo inferior. En Francia se está destinando el 23% de su PIB ; Alemania, el 60%; Italia, el 21%; Reino Unido, el 18% y España, el 11%.
«En CEOE se estima que, si la recuperación es rápida, se puede limitar el impacto a una caída del 5% del PIB ete año, con lo que no se llegaría a una tasa del paro del 20%»
-¿Cómo ve el papel de Bruselas en esta crisis?
-La pandemia tiene una dimensión global, con lo que su gestión se debe abordar de manera coordinada con el resto de estados. Ningún país podrá salir solo de esta crisis. De hecho sería algo inasumible para España si no formara parte de la UE. Tenemos que pensar que, de no ser así, por ejemplo se habría disparado la prima de riesgo.
«Pactos de La Moncloa»
-¿El futuro pasa por reeditar unos nuevos pactos de la Moncloa?
-No sé si lo llamaría Pactos de la Moncloa, aquel era otro momento histórico con un cambio de sistema político. Actualmente tenemos un excelente sistema democrático de Monarquía parlamentaria y con una Constitución que ya ha cumplido 40 años y donde los empresarios españoles nos encontramos muy a gusto. Ahora estamos hablando de una salida de una crisis económica como consecuencia de una crisis sanitaria. El futuro pasa por tener una buena estrategia de salida y para eso es necesario contar con la participación de todos aquellos que pueden aportar. No nos gustaría que algunos quisieran aprovechar esta crisis para tratar de cambiar el modelo de Estado .
-¿Cree que los políticos serán capaces de entenderse?
-Los empresarios tenemos una visión privilegiada de la economía real, que igual que nos pone en primera línea de fuego en esta crisis , nos hace ver con claridad qué hace falta para recuperarnos como país. Pero también sería necesario alcanzar un acuerdo amplio a nivel político, para que las decisiones se tomaran con la participación de cuantos más mejor , sin una sola visión de parte, y con criterios de eficiencia y ortodoxia económica.
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