Más municipios se suman a la campaña de firmas en defensa del convenio sanitario
Los vecinos de la comarca de La Sagra Toledana y la Mesa de Ocaña, al igual que los de Guadalajara, no entienden la decisión del Gobierno regional de querer suspender el convenio sanitario con Madrid, que les permite acceder al hospital más cercano a su domicilio, de ahí que hayan iniciado una campaña de recogida de firmas impulsada por el Ayuntamiento de Seseña y a la que ya se han unido otros municipios, como Ocaña, Villatobas, Villarrubia de Santiago, Ugena o Palomeque.
Desde la Junta de Comunidades y el PSOE se argumenta que el convenio «es lesivo para los intereses de los ciudadanos de la provincia de Toledo» y que no se va a financiar con dinero de los castellano-manchegos a hospitales privados de la Comunidad de Madrid. Sin embargo, los vecinos de los pueblos de la zona norte de Toledo tienen como referencia los hospitales de Aranjuez y Parla, ambos públicos.
Lo explicaba ayer la alcaldesa de Ocaña, Remedios Gordo: «resulta incomprensible que el PSOE nos prive ahora del derecho a elegir en qué hospital queremos ser atendidos. No hay ningún argumento que pueda justificar esta decisión, que perjudica gravemente a miles de personas, especialmente a las que ya habían solicitado el cambio a los hospitales de la Comunidad de Madrid».
Este convenio sanitario con Madrid era una demanda histórica de las localidades de la zona norte de Toledo. «Los vecinos afectados no estamos dispuestos a permitir que se anue ahora y vuelvan a levantarse fronteras que perjudiquen el derecho a la salud de los castellano-manchegos», aseguraba la alcaldesa de Ocaña.
Las explicaciones que hace unos días ofrecía el portavoz de la Junta, Nacho Hernando, indicando que la parte del convenio con Guadalajara sí es válida, pero la de Toledo no, con los ya referidos argumentos de que se trata de contratos con hospitales privados de Madrid, cuando tanto el de Aranjuez como el de Parla son públicos, da esperanzas a los vecinos de que el Gobierno regional podría dar marcha atrás sobre este asunto, sobre todo teniendo en cuenta que desde que llegó a la presidencia su discurso es el de recuperar los derechos sociales.
Y es que el argumento más consistente de los defensores del convenio y que tiene poca réplica es que un paciente, por ejemplo de Seseña, tiene el hospital más cercano a 15 kilómetros, el de Aranjuez, frente al de Toledo, que está a 55 kilómetros -sin olvidar la saturación en las Urgencias del centro toledano-.