Milagro en la plaza de Zocodover
Un vendaval arrancó ayer por la tarde enormes y pesadas ramas de tres árboles sin causar heridos
Para muchos, que no hubiera ayer víctimas en la plaza de Zocodover de Toledo se debe de atribuir a un milagro. A las 17,21 horas un vendaval arrancó enormes y pesadas ramas de tres árboles de gran tamaño sin causar heridos. Tan solo una taquillera del tren turístico tuvo que ser atendida debido a su estado de nerviosismo, ya que algunas de esas ramas cayeron sobre la caseta que sirve de punto de venta.
Tras el grito despavorido de una mujer que se oyó en toda la plaza, posiblemente de la taquillera, se vivieron momentos de mucha confusión e inquietud, puesto que no se sabía si las pesadas ramas, algunas de ellas de un gran diámetro, podrían haber herido a alguna persona. Peatones que pasaban por la plaza, empleados del servicio municipal de limpieza y agentes de las fuerzas y cuerpos de seguridad se adentraron rápidamente entre el espeso ramaje para comprobar que, en efecto, no había víctimas.
«¡Un milagro, esto es un milagro!», exclamó un transeúnte cuando se enteró de que no había heridos. A la hora que se registró el incidente, mucha gente camina por la plaza de Zocodover, punto neurálgico de la capital de Castilla-La Mancha, por lo que fue una suerte que nadie estuviera sentado en alguno de los dos bancos sobre los que se desplomaron las ramas.
No es la primera vez, en los últimos años, que sucede un hecho similar en la plaza de Zocodover. Muchos recuerdan cómo una gran rama cayó sobre el quiosco de prensa que hoy es un punto de información turística y sobre el que precisamente ayer se desplomaron algunas de las ramas.
Además del incidente registrado ayer en Zocodover, casi de manera simultánea cayeron otras ramas de menor peso en varios puntos de la ciudad debido al vendaval, como ocurrió en las inmediaciones del servicio de Urgencias del Hospital Virgen de la Salud de Toledo, en la calle del Marqués de Mendigorría y el puente de San Martín. En el parque comercial Fusión, situado en el barrio de Santa María de Benquerencia, un vendaval levantó chapas de varias cubiertas, según confirmó el concejal de Seguridad Ciudadana, Juan José Pérez del Pino.
«Se ha producido un fenómeno de viento muy virulento en un espacio muy corto de tiempo, lo que ha provocado desperfectos casi de forma simultánea en varios puntos de la ciudad», explicó Pérez del Pino. El concejal se desplazó a la plaza de Zocodover acompañando a la alcaldesa, Milagros Tolón, que fue avisada inmediatamente del incidente.
Después de que la Policía Local y la Policía Nacional acordonasen la zona, los bomberos del Ayuntamiento sanearon durante una hora y media uno de los árboles de la plaza muy dañado por el vendaval. Bomberos y personal de limpieza estuvieron trabajando hasta bien entrada la noche para limpiar de ramas la plaza.
También se vio afectada una farola de la plaza, por lo que se movilizó una cuadrilla de electricistas municipales para garantizar la seguridad de las instalaciones, según informó Efe.
Tormenta en Sonseca
No fue el único fenómeno meteorológico que ocurrió ayer en la provincia de Toledo. En Sonseca, una fuerte tromba de agua caída también por la tarde causó una veintena de incidencias en la localidad, donde los bomberos tuvieron que achicar agua de bajos y varios locales.
Según informó a Efe el servicio de urgencias y emergencias 112, la tormenta sucedió sobre las cinco de la tarde y se recibieron veinte avisos de incidencias por las inundaciones que estaba provocando la tromba de agua. Intervinieron los bomberos del Consorcio, la Policía Local de Sonseca y Protección Ciudadana.