La Generalitat gastó 90.000 euros en «la fiesta de los perseguidores del castellano», que reunió a 1.300 personas

En una respuesta a ABC, el Govern reconoce que pagó 28.615 por el 'merchandising' y el diseño gráfico del acto, casi 16.000 euros por el cátering, y más de 7.000 por «el cortinaje a medida»

Anna Simó, condenada por desobedecer al Tribunal Supremo y avalar el referéndum ilegal del 1-0, nueva consejera de Educación

Alumnos cantando un rap durante la celebración GENERALITAT

Esther Armora y Daniel Tercero

Barcelona

La gran fiesta del catalán, organizada por el consejero Josep Gonzàlez-Cambray, cesado ayer por el Govern tras años de política errática y desencuentros sindicales, y que se celebró el pasado 29 de marzo en el recinto de La Farga de L'Hospitalet de Lobregat (Barcelona), fue un evento «deslucido, triste y deslavazado» -así lo relataron a ABC algunos de los asistentes-, que apenas reunió a un millar de personas. 

El propósito del encuentro, calificado por las asociaciones de defensa del bilingüismo como «la fiesta de los perseguidores del castellano», era dar visibilidad a la labor que están llevando a cabo los 800 centros catalanes que están realizando acciones para impulsar el uso del catalán en sus instalaciones.

Durante el acto, que se convocó bajo el lema 'Activémonos por el catalán', hubo actuaciones musicales, escenificaciones en grupo, y sesiones en las que los centros con talleres de Usos Lingüísticos en el Ámbito Educativo (ULAE) intercambiaron experiencias, «todo en plan de ir por casa», precisaron algunos docentes que estuvieron presentes.

Pese a lo «informal y reducido» del formato, según ha podido saber ABC, el departamento gastó casi 90.000 euros en el acto en un momento de gran tensión por la falta de presupuesto ordinario en los centros educativos para poder afrontar la falta de refrigeración de las aulas, y el estado precario de algunas instalaciones. La cifra trasciende el mismo día que el Govern cesa al polémico consejero catalán, que pasará a la historia como el primer dirigente educativo que ha ordenado incumplir sentencias lingüísticas firmes, las que obligaban a los centros a aplicar un 25 por ciento de castellano en el currículo.

Los continuos desencuentros con el sector educativo, las tensiones generadas en los equipos directivos por su agresiva política lingüística así como las modificaciones y su acecho a la concertada, han situado al sector educativo catalán en un estado de convulsión permanente desde 2021. La gestión de los casos de acoso escolar tras la tragedia de Sallent en la que se suicidaron dos hermanas gemelas que sufrieron bullying fue una muesca más en la culata.

Ayer, horas después de conocerse su destitución al frente de la Consejería, que asume la republicana Anna Simó, condenada por desobedecer al Tribunal Supremo (TS) y avalar el referéndum ilegal del 1-0, trascendía el presupuesto «desfasado» que Gonzàlez-Cambray aprobó para financiar este acto en un momento de estrechez económica.

13.717 euros para efectos audiovisuales

En la respuesta obtenida por este diario a través de Transparencia, la Generalitat admite que gastó 18.000 euros en «el alquiler del espacio»; 28.615 entre los gastos de 'merchandising' (14.095 euros) y «creación del concepto gráfico de la jornada» (14.520 euros); casi 16.000 euros en la contratación del cátering (15.840 euros), y 7.522 euros solo en ' cortinajes a medida« para el evento. Completan el presupuesto 13.717 euros para financiar «los servicios audiovisuales» del evento; 363,28 euros «para el alquiler del autocar» que trasladó a los asistentes, 900 euros para pagar a la empresa encargada de la presentación del acto, 1.331 euros para «la grabación del vídeo que se emitió»; 2.256 para «el alquiler de las mesas» , y 1.337 para las dos actuaciones que amenizaron musicalmente el encuentro.

Ana Losada, presidenta de la AEB, considera en declaraciones a este diario que lo que celebraba la fiesta es «un plan que propone restringir en todos los ámbitos el uso del castellano, vigilando que a alumnos y profesores no se les ocurra utilizar el español en ningún momento». «Un importe dedicado por tanto a celebrar la intolerancia y el monolingüismo en las escuelas», añade Losada, para quien «igual muchos padres hubieran agradecido una fiesta para fomentar la lectura y mejorar los resultados mediocres de sus hijos».

Carlos Silva, presidente de Docentes Libres, que asistió al acto, subrayó lo desafortunada que fue la celebración. «Fiscalizar la lengua de la comunidad educativa y crear cuerpos de policía lingüística no parece la mejor opción para aumentar el aprecio por el catalán. Cambray debería escuchar el silencio de los profesores y solucionar los problemas reales de la educación en lugar de poner en marcha cazas de brujas y hacer promesas imposibles sobre proyectos de sustitución lingüística», añadió en declaraciones a ABC.

Durante el acto, el consejero avanzó que pagaría 1.300 euros a cada centro que impulsara el catalán y presentó las medidas incluidas en el nuevo plan de relanzamiento de la lengua. Destacó entre ellas el objetivo de llegar al 80 por ciento de uso del catalán dentro y fuera de las aulas en 2028 (ahora está en el 40 por ciento).

Comentarios
0
Comparte esta noticia por correo electrónico

*Campos obligatorios

Algunos campos contienen errores

Tu mensaje se ha enviado con éxito

Reporta un error en esta noticia

*Campos obligatorios

Algunos campos contienen errores

Tu mensaje se ha enviado con éxito

Muchas gracias por tu participación