El Vaticano autoriza abrir dos tumbas para buscar los restos de la hija de un funcionario de la Santa Sede
Emanuela Orlandi, la joven de 15 años, desapareció en 1983 sin dejar rastro
Treinta y seis años después, el caso Orlandi sigue abierto en Italia. Emanuela, de 15 años, despareció un 22 de junio de 1983 en el centro de Roma, cuando salía de clase de música. Nunca más se supo nada de ella y, siendo hija de quien era y siendo ciudadana vaticana, las puertas de la especulación se abrieron de par en par para no volverse a cerrar. Han sido 36 dolorosos años de hipótesis y fabulaciones, a cuál más rocambolesca, que han llevado a la familia a buscar a Emanuela hasta debajo de las piedras; y ahora, las piedras vaticanas.
Pietro Orlandi , hermano de la desaparecida, solicitó hace meses al Vaticano, -en una entrevista con el cardenal Parolin-, la apertura de una investigación para determinar si el cuerpo de Emanuela está escondido en el cementerio teutónico , un camposanto situado junto a la basílica de San Pedro. Este martes ha llegado la respuesta afirmativa de la Santa Sede. El fiscal vaticano ha autorizado, con fecha de 27 de junio, la apertura de dos de las tumbas de este cementerio que forma parte del territorio del Estado Vaticano .
La operación se llevará a cabo el 11 de julio en presencia de representantes de ambas partes, -Vaticano y familia Orlandi-, además de los familiares de los enterrados en las respectivas sepulturas. Funcionarios vaticanos se encargarán de mover las lápidas y de documentar la operación.
La Santa Sede recuerda que Emanuela Orlandi , pese a ser ciudadana vaticana , desapareció en Italia, una cuestión burocrática ha enmarañado aún más el caso, hasta ahora, siempre en manos de la justicia italiana y que, por primera vez, pasa a la justicia vaticana.
Los restos hallados en las tumbas serán sometidos a pruebas de ADN para determinar a quién pertenecen y en qué fecha fueron enterrados.
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