Una multitudinaria protesta contra las restricciones en Alemania acaba en enfrentamientos con la Policía

Merkel dará marcha atrás en la relajación de las medidas ante el aumento exponencial de los contagios

Enfrentamientos entre los manifestantes y la Policía en Kassel (Alemania) Reuters

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Más de 10.000 manifestantes, 17.500 según los organizadores, se concentraron este sábado en el centro de Kassel para protestar contra las medidas implementadas por el gobierno alemán contra el coronavirus. Dado que durante la marcha no se guardaba la distancia de seguridad reglamentaria y muchos de los participantes en la marcha no llevaban mascarilla, la policía llamó a través de altavoces a los manifestantes a disolverse y, finalmente, intervino, utilizando gas lacrimógeno y porras cuando un grupo intentó romper el cordón policial.

La marcha había sido convocada por el movimiento civil 'Querdenken' bajo el lema 'Ciudadanos libres de Kassel - Derechos fundamentales y democracia', y a lo largo de su recorrido coincidió con una contramanifestación con la que ciudadanos de acuerdo con las restricciones contraprogramaban la primera, produciéndose también enfrentamientos entre unos y otros, de manera que la policía local de Hesse hubo de recibir apoyo desde Renania del Norte-Westfalia, Turingia y Renania-Palatinado para contar con efectivos suficientes y evitar una batalla campal.

Las manifestaciones contra las restricciones se repitieron en otras ciudades alemanas. En el centro de Berlín, la seguridad fue protegida por un operativo de 1.800 policías y se produjeron varios arrestos.

Más de 10.000 manifestantes, 17.500 según los organizadores, se concentraron en el centro de Kassel Reuters

En Alemania siguen completamente cerrados gastronomía, ocio, deporte, turismo y cultura excepto museos. El comercio no esencial solo puede recibir clientes con cita previa y cupo en tanto que la incidencia no llegue a 100 nuevos casos por cada 100.000 habitantes en siete días, mecanismo denominado «freno de emergencia», y este sábado se alcanzó una incidencia de 95,6, por lo que la canciller Merkel ha adelantado que mañana lunes comenzará a dar marcha atrás en la relajación , cuyos primeros pasos han durado tres semanas solamente.

Merkel se reunirá con los presidentes de los Bundesländer para tomar las decisiones concretas, mientras algunas ciudades como Tubinga lanzan proyectos piloto que permiten a quienes den negativo en un test hacer uso de un “tiket diario” para hacer vida prácticamente sin restricciones durante 24 horas.

La Asociación Interdisciplinar de Cuidados Intensivos alemana (DIVI) exigió ayer un regreso inmediato al parón total de la vida pública para evitar una nueva escalada de contagios. Su presidente, Gernot Marx, pidió «actuar con urgencia”. «Todo lo que nos permitamos ahora vamos a tener que pagarlo después con intereses y en nuestra opinión cualquier paso de apertura es irresponsable», dijo. La presidenta del sindicato de médicos de Marburgo, Susanne Johna, criticó por su parte que algunos gobiernos regionales se planteen todavía con el alivio de las restricciones y llamó a aplicar el «freno de emergencia» sin excepciones, recordando que «cualquier otra decisión son lleva directamente a una sobrecarga absoluta y es una irresponsabilidad».

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