El Gobierno vasco asegura estar ante un posible «tsunami» de casos pero descarta un confinamiento generalizado
El País Vasco declarará el lunes la emergencia sanitaria. «Una emergencia sanitaria no es un estado de alarma ni un confinamiento», destacó la consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras del Gobierno vasco, Arantxa Tapia, mientras que la de Salud, Nakane Murga, dijo que «estamos ante un posible tsunami» de casos
La consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras del Gobierno vasco, Arantxa Tapia, ha afirmado que hay que «bajar un peldaño» en la denominada «nueva normalidad» y urgen nuevas medidas restrictivas porque la situación «se está agravando», pero ha descartado un segundo confinamiento generalizado .
En una rueda de prensa conjunta con la consejera de Salud del Gobierno Vasco, Nekane Muirga, Tapia ha indicado que las circunstancias del estado de la situación del Covid en Euskadi « apremian y urgen », nuevas medidas restrictivas y de «mayor contundencia» para hacer frente a una situación que, según ha apuntado, « no cabe duda, se está agravando ». No obstante, ha querido dejar claro que se está «a tiempo para evitar situaciones como las vividas en el pasado».
«Estamos ante un posible tsunami y somos capaces de ver su magnitud con mayor prontitud», dijo Murga en la evaluación que hace el Gobierno vasco sobre el estado de la pandemia de coronavirus.
Tapia ha destacado que, a partir de este fin de semana, este lunes Euskadi activará el estado de Emergencia Sanitaria habilitando un escenario « con un nuevo marco de actuación » y ha indicado que, atendiendo al Plan Biziberri que se estaba transitando, habrá que «retroceder o bajar un peldaño» en la denominada «nueva normalidad» para «poner freno» a la extensión del virus y «evitar el volumen de contagios que se están produciendo».
«Una emergencia sanitaria no es un estado de alarma ni un confinamiento», destacó la consejera Tapia que reconoce que con esta declaración Urkullu podría ordenar confinamientos e incluso « toques de queda ».
Los objetivos de este nuevo escenario con nuevas restricciones serán, según ha explicado, principalmente tres, el primero evitar tensionar el sistema de salud y «alejarnos de cualquier posibilidad de colapso sanitario».
El segundo es evitar un segundo confinamiento como el ya vivido en los meses de marzo y abril y, en este sentido, ha querido «dejar bien claro que descartan un segundo confinamiento generalizado».
El tercer objetivo es tratar de aprender a convivir con el virus, mientras no exista un tratamiento o una vacuna. «El éxito de esta convivencia pasará por el equilibrio entre el cuidado de la salud y la máxima normalidad que pueda aceptarse en un estado de emergencia sanitaria», ha apuntado.
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