El Gobierno ignora la decisión de Bruselas y mantiene el cierre de las nucleares en 2035
La consideración comunitaria no tendrá repercusión en el sistema eléctrico español

La decisión de Bruselas de considerar verde tanto la energía nuclear como el gas no va a suponer cambio alguno en el sistema eléctrico español, entre otros motivos, porque el Gobierno de coalición es contrario a esa consideración.
Así, por ejemplo, se mantiene ... el plan para cerrar progresivamente los siete reactores nucleares que funcionan en nuestro país. La primera planta será desconectada en 2027 y, la última, en 2035. Suman 7.117 MW de potencia.
Ese plan sigue adelante porque es una de las banderas del Gobierno de coalición y porque los propietarios de las centrales (Iberdrola, Endesa y Naturgy, principalmente) han denunciado repetidamente que son deficitarias por los elevados impuestos y tasas que soportan de todas las administraciones. No obstante, esta situación ha cambiado radicalmente en los últimos meses con el brutal incremento de los precios de la electricidad.
Desde el Foro de la Industria Nuclear calificaron ayer como «positiva» la decisión de Bruselas porque «supone un espaldarazo a la energía nuclear y un reconocimiento de que se trata de una fuente necesaria en la transición energética ». Añadieron que es «una fuente fiable y constante de producción eléctrica que da estabilidad a la red y es esencial en la lucha contra el cambio climático». También destacaron que «en España, desde hace ya más de una década, más del 20% de la electricidad es de origen nuclear. Los siete reactores operativos ofrecen seguridad de suministro al ser la fuente que más horas opera y evitan, además, la emisión anual de unos 20 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera.
A pesar de ello, el Gobierno ha emprendido una cruzada contra estas plantas porque considera que están amortizadas después de 40 años de funcionamiento. Por eso, ha propuesto limitar el precio de la electricidad que generan para evitar que obtengan los denominados por los partidos de la izquierda ‘beneficios caídos del cielo’. Esta medida, que afecta también a las centrales hidráulicas, provocó que la Industria Nuclear amenaara con cerrar las plantas.
Meses antes, la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, rechazó la propuesta de esa organización de que las nucleares suministraran electricidad barata a los consumidores acogidos a tarifa que estaban sufriendo la espectacular subida de los precios de la luz.
Por su parte, la decisión de Bruselas tampoco va a generar cambios en el sector gasista. Precisamente, las plantas de de ciclo combinado de gas fueron en enero las que más electricidad generaron , con el 24,6% del total del ‘mix’, seguidas de las eólicas (22,1%) y de las centrales nucleares (20,8%), según datos de REE.
Las 70 centrales de gas suman 26.250 MW de potencia y la tendencia es cerrar alguna –como ya se ha hecho– porque habitualmente funcionan pocas horas al día. La fecha de caducidad de las mismas irá pareja al desarrollo de las renovables en España.
También juega en su contra el hecho de que la electricidad que generan es la más cara por los altos precios del gas natural . A su favor está la rápida disponibilidad de estas plantas para garantizar el suministro eléctrico cuando no hay sol o viento.
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