Por qué es ético favorecer a quien se vacune del Covid
El presidente del Comité de Bioética de España defiende un pasaporte de inmunidad para viajar, acudir a conciertos, disfrutar de vacaciones o cualquier actividad de ocio cuando el acceso a la vacuna sea universal
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
Si la vacunación del Covid es voluntaria en la mayoría de los países, ¿por qué tendría sentido un pasaporte o un certificado que diera ventaja a los vacunados? Desde que comenzó la pandemia, estos certificados han sobrevolado todos los debates éticos. Primero ... se plantearon para disminuir gradualmente las medidas de aislamiento entre los que ya habían pasado la infección y generado anticuerpos. Ahora, con la campaña de vacunación en marcha en muchos países, el debate vuelve con fuerza.
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El presidente del Comité de Bioética de España, Federico Montalvo, se ha planteado la discusión desde el inicio. Y su opinión ha evolucionado. «Al principio, no considerábamos que fuera éticamente correcto. Dar un certificado de inmunidad a alguien que había superado la enfermedad no era éticamente correcto porque se premiaba a alguien a quien podría haber sido un irresponsable, frente a alguien que se había protegido para no enfermar. No cumplía el principio de justicia».
Solidarios frente a insolidarios
El contexto cambia con la aparición de vacunas. «En estos momentos, sin acceso universal, tampoco sería justo porque se penaliza doblemente al que no ha recibido aún el medicamento. No se le protege y además no se le proporciona el certificado», argumenta Montalvo.
En su opinión, solo habría fundamento ético exigir un pasaporte de inmunidad cuando sea posible la vacunación universal. «Sería aceptable premiar a los ciudadanos que aceptan vacunarse solidariamente frente a los que insolidariamente no lo hacen». Aunque debería quedar limitado para disfrutar de actividades de ocio. Por ejemplo, para ir a un concierto, viajar, ir de vacaciones a un hotel... «No entendería que se penalizara el acceso a la sanidad o a un puesto de trabajo, que son derechos fundamentales, a quien decida no vacunarse», afirma el presidente del Comité de Bioética.
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