«La Virgen de los Mareantes» no se moverá de Sevilla
El Ayuntamiento y Patrimonio Nacional llegan a un acuerdo

La polémica sobre la reclamación por parte de Patrimonio Nacional del retablo de Alejo Fernández «La Virgen de los Mareantes» , que preside el Cuarto del Almirante del Alcázar de Sevilla desde la primera mitad del siglo XVI, se zanjó ayer oficialmente. La obra no se moverá de Sevilla y será restaurada «in situ». El alcalde, Juan Espadas, y el presidente de la institución que gestiona los bienes de la Corona, Alfredo Pérez de Armiñán , mantuvieron una reunión en Madrid en la que ambas partes aclararon las posturas. El gobierno municipal había dicho públicamente, a través de su delegado de Hábitat Urbano, Antonio Muñoz , que Patrimonio le había reclamado la obra con el pretexto de restaurarla en Madrid, algo a lo que el Patronato del Alcázar se había negado. Además, era la segunda vez que esta institución pedía el retablo para trasladarlo a la capital de España . Por su parte, Patrimonio Nacional asegura que nunca ha reclamado ese cuadro de manera formal y que sólo se le ha trasladado a la directora del Alcázar que la obra no se encontraba en buenas condiciones de conservación, por lo que necesita una rehabilitación y mejoras en las medidas de seguridad del monumento.
La titularidad
Ayuntamiento y Patrimonio Nacional defienden que la obra es suya, un conflicto que no se ha resuelto todavíaEn este contexto, el alcalde y el presidente de Patrimonio acordaron ayer restaurar la obra, pero sin moverla de Sevilla . Pérez de Armiñán confirmó, además, que por cuestiones históricas la mejor ubicación de «La Virgen de los Mareantes» es el Alcázar y que, por lo tanto, no habrá más dudas a este respecto. Lo que no se ha solucionado es el conflicto por la titularidad. Patrimonio sigue diciendo que la pieza es de su propiedad, mientras que el Ayuntamiento mantiene que esa obra está incluida en el inventario de la cesión que el Gobierno de la República hizo a la ciudad en 1931 y que tiene pruebas que lo demuestran.
La pugna está ahora en la validez de los inventarios, ya que a su vez Patrimonio esgrime un documento de los años ochenta que asegura que la famosa Virgen a la que rezaban los navegantes que hicieron la carrera de Indias siempre ha sido de la Corona. En todo caso, más allá de la titularidad del bien, el tríptico no se moverá del lugar para el que fue concebido.