Urbanismo
El PSOE de Sevilla quiere blindar su acuerdo con Adif para Santa Justa tras la denuncia de los arquitectos
El grupo municipal traslada al Pleno una moción para impedir que el alcalde tumbe el plan aprobado, que ha levantado una enorme polémica
El anterior gobierno municipal enterró el plan que le encargó a Cruz y Ortiz para desarrollar uno muy distinto y de menor edificabilidad elaborado por la Gerencia
Los arquitectos de Sevilla llevan a los tribunales el plan de Urbanismo para Santa Justa

El Grupo Socialista ha elevado al Pleno municipal una propuesta para intentar blindar su plan para el entorno de Santa Justa que se aprobó en el anterior mandato y que el exalcalde Antonio Muñoz pactó con Adif. Este proyecto que diseñó la Gerencia de Urbanismo metiendo en el cajón el que le encargaron a Cruz y Ortiz y que está basado en una baja edificabilidad descartando un mayor aprovechamiento urbanístico del espacio salió adelante casi de forma unilateral y sin incluir una sola alegación de los arquitectos. Éstos, de hecho, han iniciado ya un expediente para elevarlo al Juzgado Contencioso-Administrativo, de forma que el asunto se prevé que acabe en los tribunales salvo que el nuevo gobierno municipal lo paralice, cosa que está cerca.
José Luis Sanz, tanto en campaña como hace dos semanas en declaraciones a ABC, rechaza de facto el plan que dejó aprobado Muñoz al considerar que todas las plusvalías se las llevaría Adif y que «Sevilla merece un proyecto más emblemático» para Santa Justa, con una mayor edificabilidad, lo que conllevaría una modificación puntual del PGOU, algo que ha sido más que común durante el gobierno municipal anterior en proyectos como la Gavidia, Altadis o el Puerto, entre otros muchos. Paradójicamente, el respeto a lo que marca la actual norma urbanística de Sevilla es lo que aducía el PSOE para afrontar su diseño, deslizando incluso que era la manera de hacerlo cuanto antes para poder lograr fondos europeos en las próximas convocatorias.
Y ahora, en el primer Pleno ordinario que celebrará el Ayuntamiento con la nueva Corporación municipal, la moción que los socialistas pretenden que se apruebe es que se manifieste el rechazo a cualquier modificación del planeamiento que suponga un incremento de edificabilidad lucrativa en los suelos que forman parte del Plan Especial del entorno de Santa Justa.
En una nota, el PSOE cita las declaraciones de Sanz en ABC en las que manifestaba públicamente su apuesta por el proyecto urbanístico de los arquitectos Cruz y Ortiz para el entorno de la estación, lo que supone una modificación del PGOU para incrementar l edificabilidad de la parcela un 54,61%, pasando de 73.841 metros cuadrados a 114.163 metros cuadrados en unos suelos que actualmente son de propiedad pública, un 66,68% de Adif y el resto propiedad del Ayuntamiento de Sevilla.
En palabras del portavoz socialista, Antonio Muñoz, «la ciudad no se puede permitir el lujo de modificar el PGOU posponiendo en años la ordenación, remodelación y mejora de una de las principales 'puertas de la ciudad', por intereses cuyo origen se deberían conocer y que sin duda favorecen la especulación».
De hecho, como el propio PSOE deja claro, la propuesta se engloba en una moción que propone que se rechace en el contexto global de la ciudad cualquier cambio de planeamiento que suponga un incremento en el precio del suelo sin necesidad de que sus propietarios realicen mejoras significativas en los mismos. Según Muñoz, «con posicionamientos acelerados como el de la Dehesa de Tablada o el del entorno de Santa Justa se evidencia el modelo urbanístico que plantean los gobiernos del PP, que buscan la mayor rentabilidad especulativa de los intereses privados por encima del interés general de las ciudades».
Lo curioso es que los propios arquitectos que denuncian el plan que pretende blindar Muñoz alegan una clara «conducta especulativa» ya que el anterior gobierno municipal, para superar el informe negativo de la Comisión de Patrimonio, rebajó la calificación de protección que tenía la estación de Santa Justa, algo que los arquitectos señalan que no se haría si el promotor fuera un privado, porque «genera un agravio».