Los bebés nacidos por cesárea tienen bacterias 'potencialmente peligrosas'
Hoy día se desconoce si estas diferencias al nacer tendrán algún efecto en la salud posterior. En nuestro país las cesáreas se practican en más del 25% de todos los partos
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Cada vez se hacen más cesáreas en el mundo. Pese a que las recomendaciones internacionales indican que el porcentaje de estas intervenciones no debe superar el intervalo de entre el 10 y el 15% de los nacimientos, en nuestro país las cesáreas se hacen actualmente en más del 25% de todos los partos, lo que supone que supera más de un 70% las cesáreas recomendadas. Y, según un estudio que se acaba de publicar en « Nature », no es una cuestión sin importancia.
La investigación ha demostrado que los bebés nacidos por vía vaginal tienen bacterias intestinales -microbioma- diferentes, que las que tienen los nacidos por cesáreas. Científicos del Instituto Wellcome Sanger , de la Universidad Global de Londres y de la Universidad de Birmingham (Reino Unido) descubrieron que, mientras que los bebés nacidos por vía vaginal obtuvieron la mayoría de sus bacterias intestinales de su madre, los nacidos por cesárea no, y en su lugar tenían más bacterias asociadas con los entornos hospitalarios en sus intestinos.
Y, aunque el papel exacto de las bacterias intestinales del bebé no está claro y no se sabe si estas diferencias al nacer tendrán algún efecto en la salud posterior y aunque las diferencias en las bacterias intestinales entre los bebés nacidos por vía vaginal y por cesárea, en gran medida, se igualaron al 1 año de edad, los autores subrayan la importancia de hacer un seguimiento a largo plazo de estos niños para determinar si las diferencias en observadas en los primeros meses de vida influyen o no en la salud de los niños a largo plazo.
Ahora bien, los expertos que estos hallazgos no deberían disuadir a las mujeres de tener una cesárea. Alison Wright, obstetra consultora y vicepresidenta del Royal College of Obstetricians and Gynecologists señala: «En muchos casos, una cesárea es un procedimiento que salva vidas y puede ser la elección correcta. Debido a que el papel exacto del microbioma en el recién nacido y los factores que pueden cambiarlo son inciertos, no creemos que este estudio deba disuadir a las mujeres a tener un parto por cesárea. Este estudio –añade- muestra que se requiere más investigación para mejorar nuestra comprensión sobre este tema».
Este estudio, el más grande jamás realizado sobre microbiomas neonatales, también reveló que el microbioma de los recién nacidos por vía vaginal no provenía de las bacterias vaginales de la madre, sino de su intestino. Esta información pone en tela de juicio la práctica controvertida de ‘frotar’ a los bebés nacidos por cesárea con las bacterias vaginales de la madre. Comprender cómo impacta el proceso de nacimiento en el microbioma del bebé permitirá futuras investigaciones sobre terapias bacterianas, aseguran los investigadores.
Comprender cómo impacta el proceso de nacimiento en el microbioma del bebé permitirá futuras investigaciones sobre terapias bacterianas
El microbioma intestinal es un ecosistema complejo de millones de microbios y se cree que es importante para el desarrollo del sistema inmune. Una falta de exposición a los microbios correctos durante la primera infancia se ha relacionado con enfermedades autoinmunes como el asma, las alergias y la diabetes. Sin embargo, no se sabe con detalle cómo de importante es el microbioma intestinal inicial para el desarrollo y la salud del sistema inmunológico del bebé , cómo se desarrolla el microbioma de un bebé o qué le sucede en función de los diferentes modos de nacimiento, parto vaginal o por cesárea.
Para profundizar más sobre el desarrollo del microbioma y si el método de nacimiento afectaba o no, los investigadores británicos estudiaron 1.679 muestras de bacterias intestinales de casi 600 bebés sanos y a 175 madres. Los expertos obtuvieron muestras fecales de bebés a los cuatro, siete y 21 días de edad, que habían nacido en hospitales del Reino Unido por parto vaginal o cesárea. Algunos bebés también fueron seguidos a medio plazo, hasta un año de edad.
En muchos casos, una cesárea es un procedimiento que salva vidas y puede ser la elección correcta
Utilizando la secuenciación de ADN y el análisis genómico, pudieron ver qué bacterias estaban presentes y descubrieron que había una diferencia significativa relacionada con los dos tipos de parto. Así, descubrieron que los bebés nacidos por vía vaginal tenían muchas más bacterias asociadas a la salud (comensales) de sus madres que los que nacieron por cesárea.
« Esta es la mayor investigación genómica de los microbiomas de los recién nacidos hasta la fecha. Una mejor comprensión de qué especies de bacterias ayudan a crear un microbioma saludable para bebés podría permitirnos desarrollar terapias bacterianas más eficientes », señala Trevor Lawley, autor principal del artículo del Instituto Wellcome Sanger.
Estudios anteriores, aunque a pequeña escala, habían sugerido que las bacterias vaginales eran engullidas por el bebé en su camino por el canal de parto. Sin embargo, este estudio a ha visto que los bebés tenían muy pocas bacterias vaginales de su madre en sus intestinos, sin diferencias entre los bebés nacidos por vía vaginal o por cesárea.
Durante el parto, el bebé entrará en contacto con bacterias del intestino de la madre. El estudio descubrió que eran las bacterias intestinales de la madre las que formaban gran parte del microbioma en los bebés nacidos por vía vaginal. Los bebés nacidos por cesárea tenían muchas menos de estas bacterias. Por lo tanto, este estudio no encontró evidencia que respalde prácticas controvertidas de 'frotis vaginal', que podrían transferir bacterias peligrosas al bebé.
Este estudio no encontró evidencia que respalde prácticas controvertidas de 'frotis vaginal', que podrían transferir bacterias peligrosas al bebé
Nuestro estudio muestra que, a medida que los bebés crecen y absorben bacterias cuando se alimentan y de todo lo que los rodea, sus microbiomas intestinales se vuelven más similares entre sí
En lugar de algunas de las bacterias de la madre, los bebés nacidos por cesárea tenían más bacterias que normalmente se adquieren en los hospitales, que son más propensas a tener resistencia antimicrobiana. Los investigadores aislaron, crecieron y secuenciaron los genomas de más de 800 de estas bacterias potencialmente patógenas, confirmando que eran lo mismo que las cepas que causan infecciones del torrente sanguíneo en los hospitales del Reino Unido . Aunque estas bacterias generalmente no causan enfermedades en el intestino, pueden causar infecciones si entran en el lugar equivocado o si falla el sistema inmunitario.
«Nuestro estudio muestra que, a medida que los bebés crecen y absorben bacterias cuando se alimentan y de todo lo que los rodea, sus microbiomas intestinales se vuelven más similares entre sí», señala Nigel Field, autor principal del artículo. Sin embargo, concluye, «todavía no sabemos si las diferencias iniciales que encontramos tendrán alguna implicación para la salud».
Por eso, para Peter Brocklehurst, de la Universidad de Birmingham, « necesitamos urgentemente hacer un seguimiento de este estudio para observar a estos bebés a medida que crecen con el objetivo de ver si las diferencias tempranas en el microbioma conducen a algún problema de salud ». Y recuerda, «las primeras semanas de vida son una ventana crítica del desarrollo del sistema inmunitario del bebé, pero sabemos muy poco al respecto».
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