«Aunque me he curado, no soy inmune al VIH»
Timothy Ray Brown es, de momento, la única persona en el mundo a la que se puede considerar curada del VIH

Timothy Ray Brown es ‘ el paciente de Berlín ’, el hombre que una vez tuvo VIH. Es, de momento, la única persona en el mundo a la que se puede considerar curada del VIH. «Ahora, 23 años después de que me diagnosticaron el VIH, son un niño de 53 años que vive en Palm Springs, EE. UU.», afirma con una sonrisa que contagia.
Timothy, o Tim, como le llaman sus amigos más cercanos, lleva 12 años sin tratamiento y se ha sometido a todo tipo de biopsias , incluso cerebrales, porque es allí donde se encuentran los famosos santuarios de virus de sida, que le han dejado alguna secuela. Y no, no hay rastro del virus.
Cuenta como le diagnosticaron el VIH en 1995 en EE.UU. Justo en esa época empezaban los tratamientos combinados que permitían a las personas con VIH llevar una vida normal. «Gracias a los tratamientos, el virus estaba indetectable y llevaba una vida activa». Pero todo se torció durante un viaje a Europa, en 2006, cuando empezó a sentirse «mal» y le diagnosticaron una leucemia mieloide aguda.
Afortunadamente vivía en Berlín, ciudad donde también trabajaba el doctor Gero Hütter , «quien tuvo una idea innovadora para tratar su leucemia». Tras un primer trasplante de médula en 2006, que, aunque hizo remitir la enfermedad al principio, no impidió que la leucemia siguiera progresando y que Brown necesitara un nuevo trasplante, Hütter propuso reemplazar su sistema inmunológico mediante un trasplante de células madre de un donante que era portador de mutación genética (delta32), que hace a las células inmunes al virus que causa el sida.
El exitoso trasplante de células madre tuvo lugar el 7 de febrero de 2007. « El resto es historia de la medicina », apunta Brown. Aunque una historia «arriesgada», porque fue el propio Brown quien decidió dejar de tomar los medicamentos para el VIH después del trasplante. «Ni mi pareja de entonces ni los médicos eran partidarios. Pero fue mi decisión».
Dono mi tiempo, sangre y ocasionalmente tejidos corporales para ayudar a la ciencia a avanzar en la búsqueda del un objetivo: la curación de todas las personas que son portadores del VIH
Timothy era hasta hace unos meses el primer y único caso documentado de una persona que se ha curado del VIH, pero el pasado 4 de marzo se presentó el caso de un segundo paciente que había pasado 18 meses sin tratamiento VIH después de haberse sometido a un trasplante de médula similar al de Timothy. «Estoy muy contento de tener un nuevo miembro en mi minúscula familia de personas que antes vivían con el VIH», indica sonriendo.
A diferencia del ‘Paciente de Londres’ y del recientemente presentado de ‘Dusseldorf’, Brown tuvo un tratamiento mucho más agresivo: acondicionamiento pretrasplante muy intenso, radioterapia de cuerpo entero y quimioterapia múltiple , mientras que los otros no han recibido radiación y la quimioterapia ha sido de baja intensidad. Ello ha provocado algunos efectos secundarios que son visibles en Brown.

Además, Brown es una especie de «cobaya» humana. «Dono mi tiempo, sangre y, ocasionalmente tejidos corporales, para ayudar a la ciencia a avanzar en la búsqueda del un objetivo: la curación de todas las personas que son portadoras del VIH». Su objetivo más importante ahora es ayudar a que su curación cree un «corriente» que conduzca a la curación universal del VIH. «Esto debería estar disponible para cualquier persona, independientemente de los medios económicos».
Pero además Brown es una persona comprometida con todo lo relacionado con el VIH. De visita en España para participar el Congreso Nacional sobre el Sida y Infecciones de Transmisión Sexual, organizado por Seisida , ha aprovechado para solicitar una mayor conciencia de las autoridades y de los políticos para controlar la epidemia y ha solicitado que se extienda por Europa la profilaxis pre-exposición (PrEP), un tratamiento que evita las infecciones por VIH en el caso de que se mantengan relaciones sexuales con una personas con VIH y que se puede adquirir sin problemas en EE.UU., pero que no está aprobado todavía en España.
«Soy una persona sexualmente activa y siempre que mantengo relaciones tomo el PrEP , porque –añade- aunque me he curado, no soy inmune a la enfermedad».
Noticias relacionadas