Sanidad

Listas de espera en las farmacias de Cádiz para sacar Ozempic: «Estamos llegando al límite»

Este fármaco estaba diseñado para adultos con diabetes, pronto se descubrió que el fármaco era efectivo en el tratamiento de la obesidad

Jesús Mejías

Esta funcionalidad es sólo para registrados

Ozempic es un medicamento diseñado para adultos con diabetes tipo 2, la forma más común de diabetes, y que ayuda a controlar el nivel de azúcar en sangre. Es un fármaco que aumenta la producción de insulina cuando los niveles de glucosa son altos, reduce la liberación de glucagón, lo que disminuye la producción de glucosa en el hígado, y retrasa el vaciamiento gástrico, lo que ayuda a reducir los picos de azúcar después de comer.

No obstante, pronto se descubrió que el fármaco era efectivo en el tratamiento de la obesidad y se convirtió en un fenómeno global para la pérdida de peso. Su eficacia para reducir el apetito y la regulación del peso corporal ha generado una demanda masiva, convirtiéndolo en uno de los compuestos más codiciados, incluso entre las personas sin diabetes. Esta situación ha derivado en una preocupante escasez en farmacias, perjudicando a quienes dependen de él para el manejo adecuado de su enfermedad.

¿Cuándo se receta Ozempic?

Alfredo Michán es especialista en medicina interna, vocal del Colegio Oficial de Médicos de Cádiz y pertenece al grupo de diabetes, obesidad y nutrición de la Sociedad Española de Medicina Interna. Habla para LA VOZ DE CÁDIZ sobre Ozempic, su uso y los efectos que genera en los pacientes a los que se les receta el fármaco. En primer lugar, afirma que «Ozempic es una de las marcas comerciales de semaglutida, un medicamento del laboratorio Novo Nordisk, y que se diseñó para controlar la glucemia en las personas que sufren diabetes, pero que se vio rápidamente que inducía una pérdida de peso muy importante». Actualmente «la semaglutida es un fármaco que tiene tres nombres comerciales: Ozempic, Wegovy y Rybelsus».

Este medicamento tiene, por tanto, dos indicaciones, la pérdida de peso y la diabetes, aunque «la financiación pública solo es para las personas que padecen diabetes». Se trata del primer fármaco que «se emplea para la obesidad y que ha demostrado disminución de morbimortalidad, es decir, que las personas que, además de obesidad, han sufrido un evento vascular, es decir, un infarto o una trombosis, con este fármaco, con la administración de este fármaco, tanto de forma parenteral como de forma oral, se ha demostrado que disminuye su mortalidad y que tiene menos eventos, es decir, que tiene menos infartos a posteriori».

Reitera en numerosas ocasiones que se trata de un medicamento que «hay que tomar bajo prescripción facultativa. Esto no se puede tomar a la ligera porque, como cualquier otro fármaco, tiene sus pros, sus contras y sus criterios de indicación».

Ozempic, como cualquier otro fármaco, «tiene una serie de contraindicaciones» y no podrían tomarlo «personas que hayan tenido, o algún familiar suyo haya padecido, un tipo de cáncer de tiroides poco común de células C, que yo en mis 40 años de profesión nunca he visto, y también las personas que hayan sufrido una inflamación en el páncreas, una pancreatitis».

El fármaco se receta a una persona que no sufre diabetes cuando «la obesidad alcanza un nivel, o bien está condicionando unas alteraciones en los órganos que afectan la obesidad». Forma parte «de un tratamiento global de la obesidad, que no es solamente un fármaco, sino que hay que hacer un plan que incluya una dieta, ejercicio físico y una serie de condicionamientos que son muy importantes», y «hay que explicarle bien a la persona cómo hay que administrarlo».

No obstante, «este fármaco no es eficaz en todas las personas, no pierden peso. Lamentablemente, no sabemos cuáles son los pacientes que van a perder o no van a perder peso, y la única forma de saberlo es administrarlo durante un periodo de tiempo, en dos o tres meses se puede ver», pero incide en que «la respuesta al fármaco es muy personal y depende mucho del cumplimiento del paciente».

«Estamos llegando al límite»

Alberto Virués Ávila, presidente del Colegio de Farmacéuticos de Cádiz, confirma que «con este fármaco llevamos con problemas prácticamente desde que salió al mercado». Se trata de un medicamento para diabetes, pero que además «se está utilizando para lo que es pérdida de peso, contra la obesidad, porque al final te quita el apetito y te ayuda muchísimo a bajar de peso», aunque «hay otro medicamento de la misma empresa, que se llama Wegovy, que tiene la misma composición y ya está autorizado para la pérdida de peso».

Con Ozempic «hubo una desviación de uso hacia personas con obesidad y que estaban usándolo en vez de para diabetes, para ese tipo de problemas de salud», y reconoce que «desde hace muchísimo tiempo, las faltas de este medicamento son continuas, no somos capaces de abastecer a todos los diabéticos que lo tienen prescrito».

«Nos estamos apañando como podemos. Todas las farmacias tenemos una aplicación, de forma que cuando viene un paciente que lo necesita y yo no lo tengo, lo comunico a través de este aplicativo y si me contestan desde otra farmacia, le digo al paciente que en este establecimiento lo tienen y de esa forma no tienes que andar dando vueltas por tu pueblo», argumenta.

El medicamento Ozempic puede suministrarse tanto por vía subcutánea, «que tú te pones la cantidad que necesita una vez a la semana, es muy cómodo», pero también puede ingerirse vía oral «donde tendrías que tomar un comprimido todos los días», por lo que «el paciente no se queda sin medicación, tenemos la alternativa oral». Virués asegura que «es igual de efectivo, pero notamos que en nuestros pacientes los efectos secundarios son un poquito mayores a nivel digestivo. La vía subcutánea, la vía pinchada, es más aceptada que la vía oral porque los pacientes están presentando menos efectos adversos».

A día de hoy «estamos llegando al límite de poder abastecer a todos los diabéticos», pero antes de Navidad «no podíamos».

¿Puede tener algún efecto secundario o generar algún perjuicio para la salud a las personas que tomen Ozempic sin ser diabéticos? Virués afirma que «el dogma de fe de los farmacéuticos es la frase de que lo que no está indicado está contraindicado. ¿Qué quiere decir eso? Que todo medicamento debe de ser prescrito previo a un diagnóstico».

«Tiene que haber una evaluación por parte del médico, ya sea el médico de atención primaria o el especialista; debe de haber un proceso de diagnóstico, y este proceso de diagnóstico lleva a una prescripción adecuada. Entonces, que alguien por las redes sociales o porque la vecina del segundo le esté funcionando quiera tomarlo, pues no lo va a conseguir en la farmacia porque necesita su receta médica, y cuando llegue al médico, pues el médico valorará qué medicamento necesita y si al final decide prescribir Ozempic», señala.

Aun así, tomar Ozempic «necesita de un acompañamiento, porque todo el peso que tú pierdas no lo vas a perder solamente en grasa, sino que lo vas a perder en grasa y masa muscular». Esto significa que «la pérdida de peso tiene que ir acompañada de una serie de ejercicios de fuerza para que tú no pierdas masa muscular», porque «si no, estamos haciendo al obeso perder peso, para que cuando lo deje vuelva a ganar peso, pero va a perder peso en masa grasa, y en masa muscular lo va a ganar todo en masa grasa».

Situación en las farmacias de la provincia de Cádiz

Susana Gómez es farmacéutica y trabaja en la farmacia Montabes en Chiclana. Señala que cuando Ozempic comenzó a comercializarse, a Europa llegó en 2018, «no había ningún tipo de problemas con el suministro», pero «a partir de octubre o noviembre del año 2023 hemos ido teniendo problemas por falta de unidades».

En esta farmacia «lo suministramos primero a las personas que tienen diabetes, y si sobran, empezamos a darlo a personas que vengan con recetas privadas». A día de hoy «tenemos una lista en la que controlamos cuando una persona saca el medicamento para tener controlado cuando lo puede volver a sacar».

Una de las primeras alternativas para los pacientes fue Rybelsus, que contiene el principio activo semaglutida, el mismo que Ozempic, pero se suministra vía oral mediante una pastilla que se debe tomar en ayunas a diario, pero «la gente siempre ha preferido el pinchazo porque es una vez por semana, y tiene menos efectos secundarios». Aun así, «muchas personas se pasaron a Rybelsus y les fue bien, y otras personas tuvieron que volver a las inyecciones».

Posteriormente salió al mercado Wegovy, que provocó un descenso «considerable» en el consumo de Ozempic, porque «a pesar de que es más caro, a la gente le dura más».

En palabras de esta farmacéutica: «Creo que hay un mal uso por parte de los endocrinos privados, que sin criterio agravan esta situación de la pérdida de peso de forma rápida en vez de proponer dieta y ejercicio, y además recetan Ozempic porque es más económico».

«La gente llama a diario para preguntar si tenemos Ozempic, y cada día vemos recetas privadas de Ozempic de personas que tienen una edad, que personalmente no considero que deban de ser personas claves para este tratamiento, porque sí hay personas que tienen muchos problemas para perder peso o que tienen ansiedad por la comida», sostiene.

Comentarios
0
Comparte esta noticia por correo electrónico

*Campos obligatorios

Algunos campos contienen errores

Tu mensaje se ha enviado con éxito

Reporta un error en esta noticia

*Campos obligatorios

Algunos campos contienen errores

Tu mensaje se ha enviado con éxito

Muchas gracias por tu participación