Política municipal
Bormujos etiqueta su mobiliario urbano para concienciar del coste que supone el vandalismo
Se han colocado carteles informativos donde aparece el precio de bancos, farolas o papeleras que buscan provocar una llamada de atención al civismo
En no pocas ocasiones, el mobiliario urbano de los pueblos sufre actos vandálicos , especialmente en horario nocturno, cuando cuentan con la complicidad de la oscuridad y que a esas horas hay poco tránsito de personas por las calles.
Farolas, bancos, papeleras .., son objeto de la mala educación de unos pocos que acaba por repercutir en los bolsillos de los propios vecinos, al destinarse partidas especiales dentro del presupuesto anual para ser sustituidos o reparados estos elemento urbanos y que podrían dirigirse a otros fines.
Desde hace unos días, los vecinos de Bormujos se han encontrado con una curiosa iniciativa que pretende alertar a todos del coste que supone para las arcas municipales reparar o sustituir algunas de las piezas más vandalizadas del pueblo.
Así, se han colocado carteles informativos donde aparece el precio de estos objetos que buscan provocar una llamada de atención al civismo. «Un banco, 300 euros; una farola, 460; una papelera, 60» son algunas de los 200 etiquetas de 60 centímetros y material reciclable que aparecen junto a estos elementos en los parques municipales y la avenida principal y que tratan de concienciar a todos del gasto que asume el Ayuntamiento de Bormujos cada vez que sufren daños.
Manuel Romero, primer teniente de alcalde y delegado de Ciudadanía Consciente, recuerda que «es ahora cuando esta campaña cobra más sentido que nunca: hemos estado más de dos meses encerrados en nuestras casas, pero hemos recuperado la vida en la calle, y es cuando de verdad damos valor a lo que eso supone , y cuánto debemos cuidar nuestro entorno urbano».
Las delegaciones de Medio Ambiente y Obras Públicas realizan todas las semanas trabajos de reposición, restauración y arreglos de daños ocasionados por actuaciones vandálicas, que se estima suponen un desembolso anual de casi 100.000 euros .
El primer teniente de alcalde ha anunciado además que a partir de ahora, «vamos a llevar un censo diario de las acciones de vandalismo en el municipio, y dentro justo de un año estaremos en condiciones de comunicar cuál es el impacto real, y esos mismos datos nos darán la oportunidad de emprender acciones concretas para erradicar», que incluirá fichas específicas sobre los arreglos que lleva a cabo el personal municipal.
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