informe sobre adicciones en cádiz
Las adicciones a las drogas en Cádiz afectan cada vez a más jóvenes y con mayor gravedad
La cocaína se afianza como la droga que provoca más tratamientos por adicciones, según el informe del Servicio de Drogodependencias de la Diputación Provincial
Carlos Atienza: «Los problemas de esta crisis aún no han llegado, pero llegarán»

Cruzar los límites en el hábito de conductas peligrosas como beber alcohol o consumir determinadas sustancias, a menudo, conducen a un camino tan oscuro y temible como el de las adicciones. Esta situación la viven en primera persona cientos de personas de la provincia de Cádiz, algunas de las cuales buscan ayuda en los especialistas. En concreto, el Servicio Provincial de Drogodependecias de la Diputación Provincial de Cádiz cifra en 2.989 las personas que a finales del año 2022 estaban comenzando a ser tratadas por estos problemas en los centros de carácter público de toda la provincia.
Más allá de lo cuantitativo, el responsable del Centro de Tratamiento de Adicciones (CTA)de Cádiz, Carlos Atienza, señala dos novedades. En primer lugar hace referencia a la bajada de la edad media de los usuarios que inician un tratamiento a una adicción. En este sentido, señala que mientras que la edad media de acceso a estas terapias por problemas relacionados con el alcohol, los juegos o el cannabis estaba por encima de los 35 años, ahora comienzan a verse casos cada vez más frecuentes entre jóvenes desde los 21 años.
Otro aspecto a destacar, a juicio del experto, hace referencia a la gravedad de los cuadros que se están encontrando en las consultas que realizan a diario. «Estamos abordando cada vez más casos con graves complicaciones. Los usuarios llegan con trastornos psiquiátricos asociados al consumo de drogas y mucho más deteriorados que como lo hacían antes», expone el psicólogo.
En lo que respecta a lo cuantitativo, los informes del Servicio constatan un aumento leve del número de nuevas historias creadas en 2022, ya que en 2021 se situaba en 2.857 personas. Por lo tanto, en estos momentos, hay en tratamiento 132 personas más que entonces. Un aumento leve que no cambia la incidencia de este problema en la zona.
La cocaína, al alza
Con respecto a las adicciones que cuentan con más tratamientos iniciados, es la cocaína la que se afianza en esta primera posición de la tabla. El consumo de cocaína sigue al alza tras desbancar en el año 2020 al alcohol como primera adicción en la provincia de Cádiz. Precisamente, con respecto a los datos de 2020, esta droga ha experimentado un leve descenso. Frente a los 875 usuarios que se contabilizaban en el último informe del servicio, ahora esta cifra ha caído a los 852 casos, un registro más bajo que en 2019, cuando se registraron 930.
Unas cifras que hacen referencia al consumo de cocaína en sus diferentes formas. Estamos hablando de que la adicción a la cocaína supone ya gran parte del volumen del área de atención a drogodependientes provincial, con un porcentaje de casi el 29% de las adicciones contabilizadas. Con respecto al consumidor habitual de esta droga que acude al servicio, sigue siendo el hombre el paciente mayoritario, con un 85% frente a un 15% de mujeres, que incrementa el porcentaje con respecto al último estudio.
Además, hay que tener en cuenta que la cocaína también se consume en el llamado 'rebujito' (heroína y cocaína), con 454 casos de adicciones. De hecho, la heroína se sitúa como la tercera droga con más tratamientos activos, que a la vez es también de las más dañinas para el paciente. Contando todas las modalidades de consumo, estamos hablando de que en el servicio se presta atención a 555 personas afectadas por esta adicción.
«Estamos abordando cada vez casos con más complicaciones. Los usuarios llegan más deteriorados»
Carlos Atienza
El consumo de alcohol sigue ocupando el segundo puesto en el número de usuarios en tratamiento, una posición a la que quedó relegada por la cocaína hace apenas un par de años en un histórico cambio de tendencia. Según los datos del Servicio Provincial de Drogodependencias, son 755 personas las que tienen problemas con esta droga. En la actualidad, el número de tratamientos por el consumo abusivo de alcohol supone casi la cuarta parte de las adicciones contabilizadas en este informe.
Por lo tanto, son estas tres adicciones: cocaína, alcohol y heroína las que vertebran el programa del servicio provincial, ya que suman las tres terceras partes de todas las adicciones que están siendo tratadas en los centros públicos.
En menor proporción, se están abordando otro tipo de adicciones como el cannabis, que ha ido cayendo en número de forma paulatina desde hace algunos años. No obstante, las cifras aún són importantes con 525 usuarios recibiendo tratamiento por parte de los especialistas.
Entre otras adicciones relevantes se encuentra el tabaco, con 127 tratamientos o la ludopatía, que afecta a un total de 116 personas, con una diferencia abismal entre hombres (109) y mujeres (7). El caso del tabaco es uno de los pocos que se pueden encontrar en este informe de adicciones, en el que el número de mujeres atendidas supera al de los hombres. En concreto, 74 frente a 53 hombres.
En números globales, hay un desequilibrio radical entre las atenciones a hombres y mujeres. Mientras que el sexo masculino copa el 80% de las atenciones, las mujeres suponen el 20%. Los datos anuales de 2022 también ponen de relieve que la mayoría de las atenciones se han producido en los centros de las localidades de Jerez (12,43%), Algeciras (12,06%), Cádiz (11.87%), San Fernando (8,83%), El Puerto de Santa María (7,2%), Sanlúcar de Barrameda (5,79%) o La Línea de la Concepción (5,76).
Programas activos
Los cambios de tendencias en las adicciones ha llevado al Servicio Provincial de Drogodependencias a ir diversificando sus actuaciones en una multitud de programas de trabajo en función de las distintas necesidades que se van detectando en los ciudadanos, intentando acercase y adaptarse cada día más a las demandas que la población realiza.
Entre los programas que se llevan a cabo, hay que destacar los que están orientados a la prevención del consumo (Información a familiares, formación en drogodependencias, prácticas de otros profesionales en los centros, prevención en el medio educativo, prevención en el medio familiar, actividades de prevención comunitaria, edición y distribución de materiales preventivos, etc...). Los que están orientados a la abstinencia (Desintoxicaciones ambulatorias, tratamientos psicoterapéuticos, farmacológicos y de intervención social, desintoxicaciones hospitalarias, derivaciones a recursos de internamiento, etc...) y los destinados a la reducción del daño (Programas de tratamiento con metadona), así como a la incorporación social (Programa Red de Artesanos y Arquímedes).
Estos dispositivos han venido derivando a las personas en tratamiento a otros recursos regionales, ya que la puerta de entrada al circuito terapéutico se hace a través de los Centros de Tratamiento Ambulatorio (CTA) y, desde éstos, se posibilita el acceso al resto de los recursos y programas disponibles en la red asistencial como son las Unidades de Desintoxicación Hospitalaria (UDH), Comunidades Terapéuticas (CCTT), Viviendas de Apoyo al Tratamiento (VAT), Viviendas de Apoyo a la Reinserción (VAR), Centros de Encuentro y Acogida (CEA) y, por último, las Viviendas de Apoyo a Enfermos de Sida (VAES).