Es noticia:
ABCABC de SevillaLa Voz de CádizActualidad
PINCHITOS MORUNOS

Croquetas con nocturnidad

JOSÉ MONFORTE/
Actualizado:

Me gusta la idea que impulsa Lorena Benot, eso de una noche cultural con museos y exposiciones abiertas, eso de ver cuadros a la luz de la luna lunera, visitar castillos a las dos de la mañana y que se te aparezca en el de San Sebastián una caballa fantasma (sin piriñaca), interrumpirle el sueño a la dama de Cádiz, esa señora fenicia de mala educación que siempre aparece acostada en un sarcófago. Señora antropoide del museo de la plaza Mina, que ya no somos flojos, somos la ciudad que sonríe, levántese y salude que tiene visita.

En Cádiz se están rompiendo tópicos. La gente tiene ideas y jóvenes, decirte jóvena Lorena me parece una gran pamplina, se atreven a abanderar proyectos como esta sesión cultural nocturna. Es verdad que se han hecho en otras zonas con éxito pero seguro que aquí le podemos aportar alguna personalidad...y que nadie se le vaya a ocurrir, por su madre, organizar una barbacoa.

Pero no cabe duda de que a los que nos gusta comer, y cada día somos más porque cada vez se come mejor por aquí, tenemos que tener para esa noche un aliciente y propongo impulsar una exposición de degustación de croquetas para comer a las dos de la mañana: croquetas nocturnas, croquetas atrevidas, pecados veniales para el paladar, que me perdone Benedito, el Papa que va siempre ligero, que está en Valencia de gira triunfal para mayor gloria del gaviotismo y la familia como Dios manda.

Es verdad que una de las cosas que siempre han gustado de las exposiciones culturales son las croquetas que van incluidas en el vino español que se pone al final del acto y en esta gran cita cultural nocturna no puede faltar la sesión croqueteril.

La croqueta es cultura, lo reivindico a los cuatro vientos, incluido el Levante. Propongo a Lorena que impulse entre los jóvenes cocineros que están surgiendo con fuerza en Cádiz una exposición de atrevidas croquetas nocturnas para comer a las dos de la mañana. Croquetas para degustar después de visitar la Santa Cueva... croquetas con misterio.

Propongo croquetas con nocturnidad, en vez de con bechamel, croquetas gamberras, croquetas con argumento, croquetas de cine, croquetas impresionistas como los cuadros esos que nadie entiende, croquetas barrocas como las columnas de la Catedral, croquetas gitanas como una canción de Niña Pastori, croquetas de Cádiz en la madrugá como canta Alejandro Sanz, croquetas de salitre y espuma de ola de metro y medio, que serían un invento de Ferrán Adriá, si el catalán fuera de Cádiz

¿Tiene poesía una croqueta? ¿Existe algo más lírico que la aparición de un taquito de jamón en medio de una masa de harina, como si el ángel Serafín surgiera de un cúmulo de nubes? ¿Me estoy apasodoblando?

Lorena, me apunto a tu madrugada cultural... pero tiene que haber croquetas.