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TERCEROS. La pareja consiguió entrar en podio tras realizar una carrera formidable. / LA VOZ
Polideportivo

El gaditano Pablo Baños logra el bronce en los 1.000 metros

El de Sanlúcar consigue podio en K-2 junto a Javier Hernanz Hoy se clausura el campeonato con las finales de 200 y 500

EFE/RACICE (REPÚBLICA CHECA)
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El asturiano Javier Hernanz y el andaluz Pablo Baños, bronce en K-2, inauguraron ayer el medallero español de los Europeos de piragüismo en las finales de 1.000 metros, en las que las otras cuatro embarcaciones españolas se quedaron fuera de podio, incluida la del campeón olímpico David Cal, que fue sexto. La sesión matinal de la tercera jornada de los campeonatos, que se disputan en la localidad checa de Racice, ha deparado algunos resultados especialmente sorprendentes; los dos más significativos tuvieron como protagonistas a los actuales campeones olímpicos David Cal y el noruego Veras Larsen, que fueron sexto y noveno, respectivamente, en C-1 y K-1.

El prodigioso final de Hernanz y Baños en los últimos 250 metros les han dado la victoria en una carrera que justo a la mitad de la misma tenían perdida, pero iniciaron ahí una remontada que les proporcionó mérito suficiente para acompañar en el podio a húngaros y alemanes, dos equipos habituales en el medallero piragüístico.

El K-2 español rememoró ayer en República Checa el éxito que hace dos años obtuvo en Poznan, en Polonia, donde sorprendió a los rivales proclamándose subcampeón europeo y obteniendo la clasificación para los Juegos Olímpicos de Atenas, en el que fue la presentación de su candidatura a mayores gestas. Con el bronce de Hernanz y Baños (3m.11s.955), en una regata con victoria húngara por delante del conjunto alemán, el equipo español agotó las alegrías en cuanto a medallero, y, sin duda, la clasificación más inesperada fue la del doble medallista olímpico David Cal, relegado al sexto lugar.

Cal reconoció al término de la carrera que no se había encontrado bien, que no tuvo buenas sensaciones y advirtió que la fragilidad de ayer no tendrá ninguna incidencia en la final de 500, en la que hoy es de nuevo aspirante a podio, máxime teniendo en cuenta que el actual subcampeón olímpico de esta distancia no tendrá en pista al campeón de la distancia, el alemán Andreas Dittmer, segundo hoy en la final de 1.000 y descalificado por los jueces para hoy.

El gallego acreditó un tiempo de 4 minutos y 352 centésimas, un registro alejado de su marca olímpica, en una final que se resolvió con un podio inaudito por la presencia, en lugar del español, del rumano Florin Mironcic, ganador de la medalla de oro por delante de Dittmer y del ruso Maxim Opalev.

Por otra parte, la sevillana Beatriz Manchón resolvió su presencia en la final de K-1 con un sexto puesto (3m.59s.915) en una carrera en la que se mantuvo siempre entre los lugares quinto y séptimo, mientras que el K-4 de Manuel Muñoz, Saúl Craviotto, Borja Prieto y Jaime Acuña fue séptimo en una carrera en la que tampoco tuvo opciones de podio.

El vasco Ekaitz Saies realizó la peor clasificación de los españoles en las finales de 1.000, pero su octavo puesto (3m.33s.970) merece el valor de haberlo conseguido en su debut en una prueba internacional de este renombre. Además, podrá presumir de haber quedado por delante del actual campeón olímpico, mundial y hasta hoy europeo de la distancia, Veras Larsen.

No sólo Cal sufrió el contratiempo de un resultado tan inesperado, sino que el noruego fue noveno y último en un final de carrera al que llegó totalmente desenganchado del resto de participantes, parecía que sin disputar ya la regata, desmotivado por el mal momento que vivía, apenas unos días después de finalizar su concentración en altura.

Para la jornada de hoy quedan las finales de 200 y 500 metros, que se disputarán por la mañana. Con estas dos pruebas, el campeonato quedará clausurado.