OPINIÓN
En busca del talento
Pese a mantener un crecimiento estable, la región sufre una «escasez de personal cualificado» que obstaculiza su desarrollo económico
Estas semanas, he tenido la oportunidad de conocer los sistemas de captación y retención de talento que aplican dos grandes empresas como Airbus y Grupo Oesía, y mi conclusión es que estamos ante una crisis de capacidades profesionales. Las empresas tienen cada vez más dificultades ... para encontrar profesionales que cumplan sus requisitos y, cuando lo logran, enfrentan el desafío de retenerlos. ¿Es el salario la única variable en esta ecuación? Definitivamente no.
Mientras Airbus promueve un «growth mindset» y ha pasado de una formación 100% presencial a un modelo híbrido con 8.000 cursos digitales disponibles, Oesía implementa medidas de remuneración flexible que permiten a los empleados optimizar fiscalmente parte de su salario.
En Cádiz, esta problemática adquiere tintes particulares. Según el Colegio Profesional de Economistas, las empresas de la provincia encuentran problemas para retener a los que destacan. Pese a mantener un crecimiento estable, la región sufre una «escasez de personal cualificado» que obstaculiza su desarrollo económico, con una preocupante tasa de temporalidad del 66,4% en 2024, muy por encima de las medias andaluza y nacional.
Curiosamente, el tamaño empresarial influye decisivamente en las estrategias de retención. Mientras las grandes corporaciones como Airbus pueden ofrecer programas internacionales y formación especializada, las pymes gaditanas deben apostar por otras ventajas competitivas: flexibilidad laboral, cultura organizacional positiva y atención personalizada. Esta estructura más pequeña, lejos de ser una inconveniente, en muchos casos permite crear entornos donde los empleados buscan la valoración de sus ideas y el reconocimiento de su esfuerzo. Unas características, que para muchos, bien merece sacrificar otras recompensas.
Así que, llegados a este punto, la pregunta es inevitable: ¿lograrán las pymes gaditanas, independientemente de su tamaño, adaptarse a las nuevas exigencias del mercado laboral? Porque en esta batalla, la diferencia no siempre está en el dinero, sino en la capacidad del empleador de reconocer las necesidades y anhelos de su futuro trabajador.