Puntada sin hilo
A por ellos
Andalucía tiene cosas importantes que otros no tienen, y no hablamos de sol y mar
Por primera vez desde que tengo memoria, la Junta de Andalucía ha pasado al ataque. Llevo tres décadas escuchando a políticos andaluces y no recuerdo haber oido nunca a un presidente lanzar una OPA tan evidente como la que ayer lanzó Juanma Moreno desde La ... Galería de ABC al tejido empresarial catalán. «Yo les digo a los empresarios catalanes que aquí está su tierra. Aquí está su tierra. En Cataluña hay impuesto de Donaciones y Sucesiones; aquí no. En Cataluña hay impuesto de Patrimonio; aquí no. Además, aquí no nos vamos a independizar nunca, porque somos orgullosamente españoles», afirmó Moreno. El mensaje no puede ser más evidente: somos vuestra competencia y queremos vuestros inversores.
La descarada ofensiva del Gobierno andaluz para atraer inversiones catalanas —trasladable a la patronal vasca en cuanto que Bildu toque poder en Ajuria Enea— supone un giro de estrategia colosal. Hasta ahora, el discurso político de la Junta había sido a la defensiva. Casi siempre a remolque de negras estadísticas, ya fuera la corrupción, los barrios más pobres de España. el liderazgo del paro, los suspensos en educación o la falta de industria. Las virtudes de la tierra se proclamaban de forma genérica y aludiendo a virtudes que vienen 'de serie': el buen clima, las playas, los monumentos, la cultura, la simpatía... Las alusiones al futuro no eran nunca para pasado mañana, sino a plazo indefinido. Estoy cansado de oir del potencial andaluz, de la próxima California europea, del pueblo que quiere volver a ser lo que fuimos. Pero a la hora de la verdad, lo cierto es que Andalucía ha pintado muy poco en el panel político, en la cocina donde se distribuye la sopa. Siempre sumisa para no molestar al gobernante de turno, ya fuera del PSOE o del PP, sobre todo si éste dependía del apoyo de los nacionalistas. Siempre aceptando con resignación su rol secundario, esperando en la mesa las migajas que se pudieran dejar caer en el reparto del botín con las autonomías de primera. Siempre dependiente de lo que se decidía en Madrid.
Por eso me ha gustado el discurso de Juanma Moreno. Los problemas no han desaparecido; sigue la pobreza, la falta de tejido industrial, el fracaso escolar o el paro. Pero ha pasado al ataque. Porque Andalucía tiene cosas importantes que otros no tienen, y no hablamos de sol y mar, sino de una estabilidad política garantizada, una fiscalidad atractiva y una economía que crece más que la media nacional. La Junta ha lanzado un mordisco, y no al tobillo, sino al cuello del dinosaurio. Catalanes y vascos, venimos a pelear. A pelear de verdad. Quizás Moreno vuelva con el rabo entre las piernas de su bravata, pero qué quieren que les diga, solo por ver cómo saltaban ayer entre sorprendidos e indignados los gobiernos de Sánchez, Pere Aragonès y Urkullu ya habrá merecido la pena. A por ellos, joé.
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