Fernando Sicre

Las taifas y la irracionalidad económica

Lo obvio en Europa no lo es en España, nación de 17 taifas

Fernando Sicre

Lo obvio en Europa no lo es en España, nación de 17 taifas. Ahora con Sánchez, Iglesias y los primos y hermanos de ambos de UGT y CC OO, a las taifas las denominan naciones. La CEE nación con la intención de crear un mercado único, reguló el llamado entramado básico material, considerados derechos fundamentales no contenidos en las correspondientes constituciones nacionales. La libre circulación de personas, servicios y capitales son llamadas libertades económicas básicas. Al efecto dispone el Tratado de funcionamiento de la UE que «la acción de la UE llevará consigo... La supresión, entre los Estados miembros, de los obstáculos a la libre circulación de personas y capitales». Junto a la libertad de establecimiento, estas libertades constituyen el núcleo básico sobre el que se asienta el mercado interior, fundamento original. A colación con lo expuesto, circunscrito ahora al ámbito español, debido a la organización territorial del Estado en 17 comunidades autónomas, se promulgó la Ley 20/2013, de 9 de diciembre, de garantía de unidad de mercado. El espíritu y finalidad de la norma se fundamenta en la libre circulación y establecimiento de los operadores económicos, en la libre circulación de bienes y servicios por todo el territorio, y en la igualdad de las condiciones básicas de ejercicio de la actividad económica. La finalidad de la norma era eliminar barreras administrativas y burocráticas y que las empresas pudieran operar en las diferentes comunidades autónomas sin la obligación de cumplir una normativa distinta en cada una de ellas, como ocurría hasta entonces.

Loable intención del legislador y de mero sentido común, es lo mínimo que se puede decir de la referida norma. Se aprobó la misma cargada de voluntarismo, después de 30 años de desmadre autonómico, donde la profusión legislativa es la más alta del mundo. Le faltó tiempo a la Generalidad catalana para recurrirla ante el Tribunal Constitucional. Y éste ha considerado parcialmente inconstitucional la norma. A juicio del alto Tribunal, los artículos 19 y 20 de la ley «prescinden del requisito previo de equivalencia de las normativas aplicables en las distintas comunidades autónomas para la producción o comercialización del mismo bien o servicio, privando, de esta forma, de eficacia a la normativa aprobada en los territorios de destino basándose en sus propias competencias». Para el Constitucional sería necesario que, antes de establecer la licencia única, «el Estado apruebe estándares mínimos comunes a través de los títulos competenciales horizontales que le proporcionan los artículo 149.1 y 13 de la Constitución». Curiosamente, el criterio mantenido de forma reiterada por el Tribunal de Justicia de la UE de salvaguardar el principio de uniformidad y autonomía del ordenamiento comunitario, se imponen por encima de cualquier obstáculo que impidiese la aplicación última de dichas libertades económicas básicas, lo que debería de haber sido tenido en cuenta por los magistrados españoles. El Tribunal de la UE no aceptó en su día, tampoco ahora, la argumentación planteada por el recurrente, que interpuso el correspondiente recurso que entendía que las disposiciones constitucionales relativas a los derechos fundamentales, como principios generales del Derecho, debían prevalecer sobre dichas libertades comunitarias básicas. El Tribunal plantea que si se protegiera a los particulares invocando los derechos fundamentales contenidos en cada Constitución, al ser distintas las disposiciones sobre esta materia en cada Estado, se estaría atentando contra el principio de uniformidad… Magistral lección de Derecho y de sentido común Dicen que el que calla otorga. Mejor así.

España nación de 17 taifas y dos taifitas. El PSOE se inclina por construir España, asimilándola a la construcción del Estado bolivariano de Bolivia. Dice su Constitución que Bolivia se constituye en un Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario, asimilando tribu y nación. Los de Cartagena y Gijón toman posiciones. En Cádiz, los de La Viña las han tomado ya y su bandera refleja una Caleta repleta de mojarras. Menos mal que siempre nos quedará Europa. Mi eterna gratitud a Carlo Magno.

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