OPINIÓN
Pasear
Los vehículos privados dificultan la tranquilidad de los viandantes
Una ciudad solo se disfruta con las suelas de los zapatos, no a través de neumáticos; la convivencia de sus moradores se teje mediante cruces entre múltiples paseos. Sin embargo, en las pequeñas calles de muchos barrios céntricos, el paseante se enfrenta a su peor ... enemigo, el coche. En efecto, los vehículos privados dificultan la tranquilidad de los viandantes, ponen en peligro sus vidas, malgastan el tiempo de sus propios usuarios, y perjudican seriamente la salud de todos, mediante ruidos y gases tóxicos que envenenan el espacio.
El automóvil que fue en su tiempo un instrumento de libertad, ya ha degenerado en una prótesis que en el medio urbano atenta contra la salud y la calidad de vida. Cuanto más peatonal es una ciudad mejores son las relaciones entre sus habitantes , mientras que el pequeño comercio y la hostelería resultan más agradables y rentables. Las ventajas son más notables aún para las personas mayores y los niños que así pueden llegar al colegio a pie o en bicicleta.
Estudios de la institución Brooking en Washington demuestran que los lugares donde se puede caminar ofrecen una economía más activa de los que aún permiten la circulación rodada, de manera que pasear no solo beneficia la salud y amabilidad de la gente, sino que además genera actividad y progreso.
Muchas ciudades han apostado por la peatonalización, mediante proyectos de movilidad saludable, como el caso de Nueva York que en 2010 peatonaliza los tramos mas bulliciosos de Manhattan. En Berlín el tripartito de izquierdas, se propone restringir al máximo el trafico en las avenidas mas representativas de la ciudad, donde a partir de este año, solo circularán autobuses taxis y coches diplomáticos. La gaditana Anne Hidalgo, alcaldesa de París, peatonalizó buena parte de la ribera del Sena . México y Buenos Aires avanzan también en la revolución peatonal. En España son muchas las ciudades de distinto tamaño que han apostado decididamente por el amable paseante frente a la acumulación de chatarra humeante y ruidosa.
El centro antiguo de Cádiz presenta unas condiciones óptimas para el paseo como forma de movilidad , por su morfología de fortaleza marina con dimensiones a escala humana, en la cual las calles son corredores, patios arbolados las plazas, y su borde amurallado cual deambulatorio asomado a la mar; sin embargo hasta hace poco se ha apostado por los coches que a menudo arañan sus frágiles carrocerías en los guardacantones del siglo XVIII.
El actual equipo municipal sí apostó por una ciudad con menos coches y más paseos pero con resultados balbucientes; con mayor esfuerzo en los carriles para bicis que en la recuperación de paseos. La peatonalización coyuntural de la Plaza de España fue distinguida con el premio ‘Ciudad que Camina 2018’, sin embargo el caminante solo ha conquistado la Plaza de Arguelles y la calle Veedor; no se ha avanzado demasiado en materia de accesibilidad, y otras facilidades precisas para personas con movilidad reducida , pero se han establecido itinerarios escolares seguros para que los chicos acudan al cole solos y jugueteando. Las dificultades proceden de un sector de la población demasiado afecto al cochecito particular.
Hace más de cincuenta años el Ayuntamiento de Madrid decidió peatonalizar el espacio comercial entre la Gran Vía y la Puerta del Sol, suscitando enorme revuelo en tiempos de dictadura; hoy es una de las zonas de la capital mas apetecibles para el comercio. Desde los coches no se pueden disfrutar las flores, además sus emanaciones las marchitan.