Juan Carlos Jurado

Domingo de Ramos, volvemos

Las Palmas que hoy veremos en las Iglesias o en las calles, son verdaderos signos de ese amor y de esa paz, que en el fondo todos deseamos

Hermandad de la Paz de Cádiz (Borriquita). Francis Jiménez

Juan Carlos Jurado. Presidente del Consejo de Cofradías y Hermandades

Hoy es Domingo de Ramos. Hoy como desde hace siglos, es el día en que los cristianos nos levantamos y nos arreglamos temprano para ir a la Misa de Palmas, recordando con nostalgia, cuando éramos pequeños y portábamos una palma, con esos nervios , ilusión de esos sueños de niños. Hoy volvemos también a estar por las calles de Cádiz los cofrades tras dos años, con nuestras Hermandades y Cofradías, con la misma ilusión de siempre, como si fuese la primera vez que saliésemos en un cortejo procesional. Está ya todo preparado, todo a punto, ya es una realidad y como siempre, estaremos mirando al cielo, esperando que la lluvia y el viento nos respeten en esa vuelta a las calles hacer nuestra protestación de fé.

Las Hermandades y Cofradías hemos pasado dos años de zozobra por no poder estar con nuestros pasos de Misterio y de Palio por las calles de Cádiz, pero eso no quiere decir que no hallamos estado todo este tiempo ajetreados y trabajando por nuestra Ciudad. Las cofradías no vivimos un día o una semana con las procesiones, somos mucho más que eso. Nos preocupan los hermanos y hermanas, nos preocupa la solidaridad con todas personas vulnerables, nos preocupa la evangelización, en resumen, estamos todo el año al pie del cañón, mostrando nuestra caridad que es uno de nuestros pilares y supliendo las necesidades que las Administraciones Publicas no atiende pese a tener medios para ello.

Hemos vivido una etapa de la historia oscura para no recordar nunca. No pensábamos que pudiéramos sufrir una pandemia, que tanto nos hizo y nos sigue haciendo sufrir. No podíamos imaginar una guerra en Europa, que nos ha hecho soltar lágrimas ante la televisión, descubriéndonos que en el mundo en este día de hoy se desangra con 35 guerras, aunque no salgan en los noticiarios. Ante esto, nuestras hermandades vienen a dar Luz, dar Esperanza, dar PAZ. Un PAZ con mayúscula, porque es la Paz de Dios que va más allá de la falta de violencia, una paz que es sinónimo de amor, de justicia, de generosidad, de fraternidad y de solidaridad con todo el género humano, porque somos hermanos sin ningún adjetivo. Así lo quiere Jesús Nazaret y por ello, fue coherente hasta morir en la Cruz por todos nosotros. Para eso vino como Hijo de Dios y se hizo hombre.

Esto lo digo, porque lo creo y lo he vivido, prueba de ello es la gran generosidad de los cristianos y cofrades, rallando en el heroísmo, que han dado muchos durante la pandemia de manera anónima, dándose también en la sensibilidad de tantos en la guerra de Ucrania, que nos ha descubierto el horror y la realidad de la guerra.

Por esto, pienso que las Palmas que hoy veremos en las Iglesias o en las calles, son verdaderos signos de ese amor y de esa PAZ, que en el fondo todos deseamos. Pero os pido algo más, llevemos esa PAZ a nuestra vida, a las familias al mundo. Acabemos con tantas envidias y rivalidades, que no hacen menos humanos y menos felices. Seamos constructores de PAZ. Es el momento de ante tanta oscuridad mostremos las Cofradías nuestra luz en las calles, que podemos compartir con todos los hombres y mujeres de buena voluntad. Propongámonos dar un paso en el seguimiento a Jesús, seamos cómplices de crear el Reino de Dios aquí y ahora, que no es sino el Reino del Amor, de la Paz y de la Solidaridad.

Reitero, es el momento, vivamos nuestras hermandades a fondo. No nos quedemos mirando solamente los pies que tienen la suerte de llevar a nuestras imágenes, veamos en profundidad los Cristos y Vírgenes para que nos conmuevan el corazón y nos ayudes a ser mejores, llevándonos a cambiar para ser más felices haciendo más felices a todos nuestros hermanos. Vivamos el Triduo Pascual en reflexión para que nos conduzca a dejar lo que nos sobra, esas debilidades como seres humanos que nos empequeñecen para que no apreciemos todo lo bueno hay en el mundo. Y al final de este trayecto, festejar, que Jesús de Nazaret Resucitó y gracias a ello, la vida tiene sentido. Él nos mostró el camino, ahora está en nosotros seguir su camino, es decisión personal, pero merece la pena, en los buenos y en los malos momentos.

Gaditanos, cofrades o no gracias , seamos responsables como lo hemos sido hasta ahora, mostremos nuestro sentido común , educación y prudencia, Feliz Semana Santa y Feliz Pascua de Resurrección.

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