La columna de jj
Arranca la ilusión
«La ilusión ha llegado, las coplas rompen el aire, Cádiz se desempolva los pesares y se dibuja una sonrisa»
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Y ya nadie la puede parar, ni evitar, ni disuadir, ni eliminar… se ha apoderado de todos los corazones carnavaleros, ha puesto la piel de gallina y el vello de punta, ha sembrado de magia el alma de quienes arrancamos el año en febrero ... y nos ha devuelto la sonrisa casi sin pretenderlo.
La ilusión ha llegado, las coplas rompen el aire, Cádiz se desempolva los pesares y se dibuja una sonrisa. La tradición de un pueblo renueva sus votos de eterna enamorada de un compás, de un soniquete, de un embrujo, de un no sé qué…
Ya huele diferente y se respira diferente. Dormimos menos, cantamos más, tenemos más prisa, menos problemas, más ganas de que el día avance para volver a soñar con las coplas eternas de nuestros carnavales. Nuestra rutina es prácticamente la misma pero ahora tenemos recompensa, sabemos que al final del día nos espera y nos regala, nos acompaña y nos anima, nos emociona y nos hace sentir orgullosos.
Qué bueno que viniste, llegaste justo a tiempo, justo en tu tiempo, sin alteraciones de pandemias ni dictaduras, sin desnaturalizar tu esencia. Ha llegado el mes esperado y deseado, el frío importa menos, la impaciencia no es un valor negativo y los nervios evidencian el bonito deseo de seguir siendo un niño cuando suena un pito de caña.
Hace frío pero tenemos caliente el alma, dormimos menos pero soñamos más, tenemos más hambre pero nos sacian las sonrisas, es invierno fuera pero en nuestro interior no hay época del año en la que reluzca más el sol.
Cádiz brilla de un modo diferente. Será, como dijo Juan Carlos, que Cádiz se enamora por carnaval y esos pajaritos por el estómago la hacen sonreir, y ese sentimiento es un calambre en el alma que no se puede explicar pero que Juan Carlos lo hizo, y vaya cómo lo hizo.
Puede que algunos no nos entiendan, puede que incluso nos llamen locos, puede ser también que exageremos nuestros sentimientos, pero qué aburrido sería solo vivir la realidad sin imaginar, sin sentir, sin expresar y sin compartir.
Cadiz reluce y suena bonito. Ha llegado el carnaval, el que nos da vida, el que alimenta el alma, el que hace que todo tenga sentido cuando nos hacer perder el sentido.
Felicidades Cádiz, felicidades gaditanos. Viva Cádiz y viva nuestro carnaval.