cardo máximo
Sobra un puente
Pero no el que todavía no han hecho para cerrar la SE-40, sino el del Centenario
Lo pueden volar con goma 2, que es barata y fiable, sabiamente colocada en las pilas del viaducto. Adiós, puente sobre el Guadalquivir, para qué lo queremos. Y el Ministerio de Fomento se ahorra una porrada de millones de euros. Total, si todo lo que ... saben es recortar inversiones que vienen a Sevilla, qué más da que se embolsen también esa cantidad y se la lleven a alguna estación de ferrocarril necesitada de obras en Madrid o a los Rodalies de Barcelona, hombre, toda España con los Rodalies en vilo. O a salvar de la quiebra las radiales de la capital, total, qué son mil millones de euros, ya saldrán de algún proyecto de por aquí abajo que escamoteen desvergonzadamente con lágrimas de cocodrilo del alcalde de turno. ¡Que vuelen el puente!
Pero no el que todavía no han hecho (ni van a hacer antes de 2030, tiempo al tiempo) para cerrar la SE-40, sino el del Centenario. Aquí sobra un puente y el que sobrevuela la dársena del mismo nombre se puede dar por amortizado: en treinta años ha dado de sí cuanto podía dar. Lo echaremos de menos: sus atascos permanentes, sus multas por exceso de velocidad, sus accidentes mortales desde el primer día de entrada en servicio, sus carriles minúsculos, sus camiones traqueteando, sus furgonetas averiadas entorpeciendo la subida, sus lucecitas del carril reversible… qué pena. Fomento ha prometido invertir 112 millones de euros para arreglar los tirantes y ganarle un carril adicional sobrevolando la actual estructura. Pero, ¿para qué lo queremos?
El lector puede sospechar del tono zumbón del artículo hasta este momento, pero la decisión del Ministerio de Fomento de apostar por un puente en lugar de un túnel no es menos burlesca. El puente del Centenario perderá su condición de telón de fondo sobre el que se proyecta la silueta de la ciudad: aguas abajo emergerá otra estructura con más porte (¿será que ya tienen tomada la decisión de un arco-celosía como el que nos muestran en las infografías?) en un territorio preservado de cualquier impacto paisajístico hasta ahora. El nuevo puente hará de menos al del Centenario. El calado aéreo del buque escuela 'Juan Sebastián Elcano' determinó en su día el gálibo de este puente, una anomalía en la proporción entre gálibo y luz (la altura del tablero respecto del obstáculo que había que salvar) que ahora volverá a repetirse con el cierre de la SE-40. Por eso se había optado por un túnel y, con más razón, en un paraje virgen.
El puente del Centenario no tiene mucha razón de ser después de que Transportes haya engendrado (el verbo no es metafórico) un hermano aún mayor desde el que lo veremos poco menos que como un quiero y no puedo. Pobres Fernández Ordóñez y Martínez Calzón. El futuro de Coria condena al del Centenario. Sobra un puente. ¡Al menos que le den un final digno: que lo vuelen!
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