OPINIÓN
¿Podemos estar tranquilos?
Cuando ya creíamos que todo estaba regulado y pensábamos que disfrutábamos de una estabilidad política han surgido movimientos, inesperados para la mayoría, y que están haciendo tambalear nuestra tranquilidad
No sé si a ustedes le ocurre lo mismo que a mí, ya que de un tiempo a esta parte me encuentro en un gran dilema. Los que hemos vivido los últimos coletazos del anterior régimen, aunque no hemos sufrido sus azotes más importantes, hemos ... padecido unas primeras décadas de vida con las libertades coartadas. Desde la desaparición del antiguo régimen y la restauración del nuevo sistema hemos disfrutado una época de relativa calma institucional donde ha regido la alternancia política y poco a poco, aunque no sin algún que otro sobresalto, nos hemos convertido en una democracia parlamentaria que ya la quisieran para si muchos otros países. Cuando ya creíamos que todo estaba regulado y pensábamos que disfrutábamos de una estabilidad política han surgido movimientos, inesperados para la mayoría, y que están haciendo tambalear nuestra tranquilidad.
En lo que a nuestro país se refiere, en los últimos siete años, estamos viviendo acontecimientos que nunca habríamos imaginado. Los pactos postelectorales que se propiciaron tras la última consulta electoral, a todas luces legales según nuestra Constitución vigente, han propiciado un gobierno que por su complejidad está resultando inviable, aunque no quieran reconocerlo. Cada día nos sorprenden con nuevas sorpresas y concesiones para poder seguir manteniéndose en el poder y según vaticinan los expertos analistas, si todo sigue su curso muy pronto tendremos otra convocatoria electoral. A esta incertidumbre se añaden ahora graves acontecimientos a nivel mundial: las guerras abiertas en Ucrania y Oriente Medio, la política agresiva a nivel económico que esta desarrollando el nuevo gobierno estadounidense y los movimientos estratégicos que está propiciando en estos días la Republica Popular China en el estrecho de Taiwán.
Todo hace presagiar que estamos pendientes de un hilo y si no se pone freno a esta escalada no podemos ni pensar lo que nos espera. La Comunidad Europea para colmo nos propone ya que preparemos un kit de supervivencia para las primeras 72 horas si se produce un conflicto global. ¿Podemos estar tranquilos?