Jaime Bayly

De pronto, el infierno

A unos pasos del auto mal estacionado se encontraba el jardinero de los Barclays, un joven salvadoreño, tratando de barrer las hojas que el auto eléctrico le impedía barrer, procurando recortar la hierba que el auto le impedía recortar. Por eso Barclays le pidió al jardinero que le dijera a la señora que debía mover su vehículo