Cómo dos líneas verdes están consiguiendo reducir la siniestralidad en Castilla y León
Si estos días realizas un viaje por Castilla y León, concretamente por la CL-615 y la CL-613, te encontrarás que, junto a las líneas continuas blancas que delimitan la carretera, se han pintado otras iguales pero en color verde
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En octubre de 2016, la Junta decidió pintar en dos carreteras convencionales pertenecientes a la red básica de la Junta de Castilla y León, la CL-615 y la CL-613 , indicadores longitudinales de color verde e instalar señales verticales informativas en estas vías autonómicas para que los conductores identifiquen tramos de carreteras de velocidad controlada . Una actuación, pionera en España y probada con éxito en Suecia y Holanda, como parte de una experiencia piloto en España junto a la Dirección General de Tráfico (DGT) para reducir la siniestralidad.
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Esta actuación continúa a día de hoy para intentar «reeducar» a los conductores cuando identifiquen fácilmente un tramo de carretera con velocidad controlada y, de esta forma, conseguir que se sigan reduciendo los accidentes de tráfico. Así, gracias a esa percepción de señales, el conductor aminora la marcha «por defecto» cuando la señalética se hace visible y, al final, acaba interiorizando la costumbre de reducir la velocidad durante la conducción.
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Así que seguro que si estos días realizas un viaje por Castilla y León, concretamente por estas carreteras, te encontrarás que, junto a las líneas continuas blancas que delimitan la carretera, se han pintado otras iguales pero en color verde . Pues sirven dar respuesta a lo ya comentado, tal y como indican desde el blog de Mapfre : una, para recordar a los conductores que se encuentran en un tramo de la vía en la que puede haber radares móviles; y dos, con el fin de que se reduzca la velocidad de circulación, aprovechando la sensación de estrechez que visualmente producen en el conductor.
Y es que en el 41 % de los accidentes está presente el exceso de velocidad, según el estudio «La contribución de la velocidad a la prevención de accidentes en España», elaborado por Cesvimap y Fundación Mapfre. Es más, de este porcentaje, el 43% de las colisiones generales y el 69% de los atropellos se habrían evitado en caso de haberse respetado la velocidad . Es decir, que la velocidad no solo afecta a la gravedad de un accidente, sino que también se relaciona con el riesgo de estar involucrado en un accidente.