Cómo conducir con una Dana en la operación retorno

El último fin de semana de agosto arranca con avisos amarillos y naranjas de precipitaciones y granizo, por lo que conviene ser precavido

Un coche en una riada provocada por una Dana Pf

Juan Roig Valor

Madrid

Esta funcionalidad es sólo para registrados

Para cerrar el último fin de semana de agosto, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha activado la alerta en el este y noreste de España, en la que se prevén precipitaciones de más de 20 mililitros con posibles granizadas.

Las provincias que se encuentran en alerta amarilla o naranja son Barcelona, Girona, Tarragona, Lleida, Castellón, Valencia, Albacete, Zaragoza, Huesca, Teruel o Soria. Muchas de ellas destinos turísticos o de paso en el que conducir de vuelta de las vacaciones podría suponer un riesgo.

Sin embargo, el peligro no solo lo entraña la Dana —un fenómeno erróneamente conocido como gota fría—, sino que las altas temperaturas del verano hacen que aumente la evaporación del agua, que esta se concentre rápidamente y que se produzca una descarga fuerte de agua, con la posibilidad de generar inundaciones y riadas.

Por ello, hay que saber cómo conducir en condiciones de tormentas de verano. En primer lugar, es importante no aparcar en los valles de las calles y zonas en las que previsiblemente se pueda acumular agua. En el borde de ríos que se puedan desbordar también es desaconsejable, pues una corriente podría volverlos inaccesibles.

En cuanto al mantenimiento, ALD Automotive afirma que los elementos más importantes a tener en cuenta son los limpiaparabrisas, la luna delantera, el aire acondicionado y el sistema de iluminación.

Escobillas: el verano es especialmente dañino con los componentes de goma. Los limpiaparabrisas, en concreto, se pueden cuartear y pegar al cristal, volviéndose ineficientes. La prioridad en las tormentas de verano es la visibilidad y, con el nivel de precipitaciones que se espera, es imprescindible que estén en buen estado.

Parabrisas: por el mismo motivo que unas escobillas eficaces son necesarias, una luna en buenas condiciones, limpia y sin grietas, es esencial para una buena visibilidad en cuanto cae una tromba de agua.

Aire acondicionado: los cambios bruscos de temperatura provocan que se empañe el cristal del coche por la condensación. Por eso, para garantizar una buena visibilidad, es necesario conectarlo para crear una corriente de aire que desempañará los cristales.

Luces: cuando la tormenta descarga mucha agua en muy poco tiempo, se forman cortinas que dificultan la visibilidad a muy corta distancia. Por eso, es importante tener un buen sistema de alumbrado, no solo para que el conductor vea mejor el carril, sino también para ser vistos. Comprobar que todas las luces funcionan, incluidas las antiniebla, es la mejor manera de prevenir un percance en caso de tormenta.

Finalmente, cabe recordar que las tormentas de verano suelen ser intensas pero cortas, por lo que si la falta de visibilidad es completa, se recomienda detener el coche en un lugar seguro y señalizarlo adecuadamente, esperando hasta que escampe.

Con el asfalto mojado es importante contar con un buen sistema de frenado y asegurarse de que los neumáticos están en condiciones óptimas, con la presión adecuada y la línea de rodadura en buen estado, para evitar la pérdida de adherencia. Si ello ocurriera por las balsas de agua de la carretera y se produjera el aquaplaning, se debe mantener el volante firme, recto y evitar pisar el embrague.

Lo mejor para planificar la vuelta de vacaciones es usar las páginas de la DGT y a Aemet para consultar el estado de las carreteras y la meteorología en tiempo real. Esperar una hora prudente antes de salir puede traducirse en evitar un atasco al final de las vacaciones.

Comentarios
0
Comparte esta noticia por correo electrónico

*Campos obligatorios

Algunos campos contienen errores

Tu mensaje se ha enviado con éxito

Reporta un error en esta noticia

*Campos obligatorios

Algunos campos contienen errores

Tu mensaje se ha enviado con éxito

Muchas gracias por tu participación