Barrio y Noriega evitan la confrontación al centrar su charla en Catedral y Cáritas
La cordialidad marca la primera reunión entre el arzobispo y el nuevo alcalde de Santiago, que aparcan sus discrepancias sobre la laicidad en favor de la ciudad
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El avance de las obras de restauración de la Catedral de Santiago y la labor social de la Archidiócesis compostelana fueron los principales temas abordados ayer en la primera reunión entre el arzobispo Julián Barrio y el nuevo alcalde de la capital, Martiño Noriega . Con diplomacia y voluntad de entendimiento por ambas partes, priorizaron la búsqueda de lugares de encuentro para evitar la confrontación. No obviaron sus diferentes puntos de vista sobre la aconfesionalidad del Estado y la laicidad , pero lo hicieron desde el «respeto» con la intención de que estas discrepancias no empañen la relación institucional. De hecho, Barrio aseguró que la ausencia del regidor en la Ofrenda al Apóstol el próximo 25 de julio «no va a entorpecer la relación entre el Concello y la Iglesia» . Aspectos más espinosos como un futurible cobro del IBI (Impuesto de Bienes Inmuebles) a la Iglesia no estuvieron sobre la mesa.
El encuentro entre ambos comenzó temprano y duró casi una hora. «Menuda repercusión diplomática tiene esta ciudad», declaró Noriega al atender a los medios al término de la cita en el Pazo de Raxoi, edificio que ordenó construir como seminario el arzobispo que le da nombre y que está rematado por una escultura del Apóstol. «Es muy significativo», respondió Barrio. Ambos destacaron en varias ocasiones el clima de «absoluta cordialidad» en el que se desarrolló este «intercambio de pareceres» y «puesta al día sobre cuestiones importantes» y sostuvieron que la reunión marca el inicio de un diálogo constante: «Siempre hemos dicho que más allá del hecho religioso, la relación del Ayuntamiento y la Iglesia tiene que ser permanente por la dimensión patrimonial y cultural», manifestó Noriega, que auguró que el entendimiento se mantendrá «a corto, medio y largo plazo».
Llevar adelante la rehabilitación de la Catedral para que recupere su «esplendor» en el Año Santo 2021 centró parte de la cita. Las subvenciones estatales, autonómicas y locales para su avance se canalizan a través del Consorcio de Santiago y aún están pendiente desarrollarse la partida anunciada por el Gobierno central en diciembre o el presupuesto de Fomento para el cimborrio, además de fijar las cantidades que permitan avanzar en la fachada tras aminorarse la inversión prevista durante los últimos meses.
De cara al cercano día del Apóstol, Noriega abrió la puerta a que el equipo de gobierno pueda delegar la representación municipal en portavoces de algún grupo de la oposición, dado que ni él ni sus concejales asistirán como es tradición. La cuestión se abordará en las próximas semanas, pues tanto PSOE como PP tienen interés en ello . «El señor arzobispo es absolutamente inteligente y respetuoso [...] y sabe cuál es mi opinión y la de Compostela Aberta (la coalición que le aupó al poder) sobre los roles de cada uno», indicó el alcalde. Le secundó Barrio al abogar por un respeto mutuo. Ahora bien, aludió a lo reflexionado por los obispos de Galicia tras el plante de Noriega y el regidor de La Coruña a la Ofrenda del Reino de Galicia al Santísimo Sacramento en Lugo . Con el objetivo de «aportar luz en el camino», Barrio planteó este jueves al alcalde que «la aconfesionalidad, la laicidad y el laicismo son temas sobre los cuales tenemos que tener un diálogo constructivo y un sentido ético para ver cómo vamos avanzando y entendiendo los posicionamiento de cada uno».
A la espera de la Casa Real
Por ahora, no se ha designado al delegado regio que invoque al Apóstol en la ceremonia en el santuario en nombre de Don Felipe. La Casa Real aún no ha analizado la situación, según ha podido saber ABC y ni en el Arzobispado ni en la Catedral se han recibido por el momento noticias al respecto. Restan más de veinte días y suele comunicarse con unas dos semanas de antelación.
No es la única cuestión en el aire por el momento. También está por resolver si la Catedral abrirá la Puerta Santa en 2016 para sumarse al Jubileo de la Misericordia convocado por el Papa Francisco. Aunque en un acto el pasado miércoles la directora de Turismo, Nava Castro, habló ya de la llegada de un «Año Santo Extraordinario », fuentes implicadas en la decisión desmienten a este periódico que la apertura o no —que en última instancia depende de monseñor Barrio— esté ya tomada.
De lo que tampoco hablaron el prelado y Noriega fue de la posibilidad —apuntada por este tras ser elegido alcalde— de solicitar la convocatoria del Real Patronato , en el que se integran todos los niveles de la administración presididos por el Rey y que no se reúne desde hace más de una década.
La exención del pago del IBI generó tanto interés entre las preguntas de los periodistas a Barrio que incluso el propio Noriega pidió no realizar más cuestiones del mismo estilo pues no fue un asunto abordado en su conversación. El arzobispo recordó que «no es un privilegio de la Iglesia» y que en caso de que la ley al respecto cambiara «la Iglesia actuará con la misma responsabilidad que el resto de instituciones». Recordó acto seguido que «a lo largo de su historia, se nos dio como forma de proceder el respeto a las autoridades que nos gobiernan y a la legislación que de ellas emana siempre que no contravengan la dignidad de la persona».
En la agenda de Noriega está pendiente de fijar ahora una reunión con el deán de la Catedral, Segundo Pérez. En esa misma línea, el 8 de julio habrá otra muy destacada en Ferrol entre su alcalde —también de una plataforma afín a Podemos— y la Junta de Cofradías, tras amenazar Jorge Suárez con retirar la subvención a la Semana Santa.
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