Medios alemanes señalan que Biden y Scholz pudieron tratar el sabotaje al Nord Nord Stream en su encuentro a solas en el Despacho Oval

Un misterioso grupo a favor de Ucrania habría sido el responsable en la colocación de explosivo en el gasoducto el pasado septiembre

Imagen tomada por la Guardia Costera de Suecia, donde se aprecia el escape de gas en el mar Báltico EFE

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La información, que procede de fuentes anónimas de la inteligencia estadounidense, se había filtrado a principios de febrero, pero ninguno de los grandes medios de comunicación americanos se había atrevido a publicarla. Solamente el periodista de investigación y premio Pulitzer Seymour se hizo eco en una publicación digital sobre pruebas que apuntan a que los autores de la destrucción con explosivos del gasoducto Nord Stream 2, que tuvo lugar el 26 de septiembre de 2022, no fueron los rusos, sino partidarios de Ucrania, como por otra parte había denunciado Putin.

Desde entonces, tanto medios estadounidenses como medios alemanes han seguido la pista de una información muy delicada y que potencialmente puede abrir una seria brecha de confianza entre los aliados de Ucrania. El hecho de que ahora la publique 'The New York Times' amplía su margen de credibilidad.

Los informes han sido aportados por Rebecca R. Ruiz, Erika Solomon, Melissa Eddy, Michael Schwirtz y Andrew E. Kramer, además de Julian E. Barnes, especializado en seguridad nacional e inteligencia y es dos veces ganador del Premio Pulitzer. En paralelo han trabajado medios alemanes, entre los que destaca la primera cadena de televisión pública ARD, que llega también a la conclusión de que el ataque lo llevó a cabo una embarcación alquilada por una empresa con sede en Polonia propiedad de dos ciudadanos ucranianos.

La colocación de los explosivos habría corrido a cargo, según esta versión, de un equipo de seis personas compuesto por el capitán de la embarcación, dos buzos, dos asistentes de buceo y una médico, cuyas nacionalidades no han podido ser esclarecidas porque se movían con pasaportes falsos. El equipo se habría hecho a la mar desde el puerto alemán de Rostock y fue localizado el día siguiente en la Península de Darss, antes de ser ubicado también en la isla danesa de Christianso.

En una de las mesa del yate, que fue devuelto a la empresa propietaria sin haber sido limpiado concienzudamente, habrían sido hallados restos de explosivos. Según las fuentes de inteligencia que citan estos medios, poco después del atentado ya informó un servicio secreto occidental que el ataque había sido perpetrado por «un comando ucraniano», pero insisten en que no hay indicios de que el gobierno de Kiev estuviese al tanto.

'Opositores a Putin'

Desmienten también que la CIA estuviese detrás de los atacantes. El texto de New York Times habla de «opositores a Putin», sin especificar quién dirigía el grupo o financió la operación. Los funcionarios estadounidenses dicen además que no han encontrado ninguna evidencia de la participación del gobierno ruso en el ataque y que no hubo ciudadanos estadounidenses o británicos involucrados. También señalan como muy posible que los perpetradores hubiesen recibido capacitación gubernamental especializada en el pasado.

Cabe recordar que los gasoductos Nord Stream 1 y 2, fruto de la colaboración entre empresas europeas y rusas, supusieron una inversión de 12.000 millones de euros cada uno. Las obras del primero finalizaron en 2018 y las del segundo fueron completadas en 2021, pese a las sanciones contra las empresas participantes por parte de Estados Unidos, que alegaba la dependencia estratégica de Rusia durante una futura crisis diplomática entre Occidente y Moscú y protegía además sus propias exportaciones de gas. También expresaron objeciones Reino Unido, Polonia y Ucrania.

A la vista de esta información, cobran un sentido más específico las declaraciones de Biden a principios de año, después de reunirse con Scholz en la Casa Blanca. «Si Rusia invade , eso significa que tanques y tropas rusos cruzan la frontera de Ucrania nuevamente, entonces ya no habrá un Nord Stream 2», dijo Biden. «le pondremos fin». Y cuando se le preguntó exactamente cómo se lograría eso, el presidente de Estados Unidos respondió crípticamente: «Le prometo que podremos hacerlo». Biden dijo esto el 7 de septiembre de 2022. El 22 de febrero Alemania suspendió el proceso de licencias para permitir que el gasoducto entrase en funcionamiento y el 24 de febrero Putin invadió Ucrania.

También cobra nuevo sentido la conversación que la semana pasada mantuvieron a solas Biden y Scholz en el Despacho Oval, en un formato inusual que no incluyó ministros ni asesores ni rueda de prensa. Los medios alemanes especulan esta mañana con la posibilidad de que Biden desease tratar este asunto en un tú a tú con el canciller alemán, consciente ya de la filtración. Después de la publicación de estas informaciones en Estados Unidos y Alemania, Mykhailo Podolyak, asesor principal de Zelenski, ha publicado en Twitter que Ucrania «no tiene nada que ver con el asunto».

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