La desaparición de Émile: lo que se sabe sobre el software AnaCrim, utilizado para buscar pistas del niño francés
Las autoridades han suspendido las tareas de búsqueda del niño en los alrededores de la aldea donde estaba a cargo de sus abuelos
Las últimas pistas sobre Émile, el niño francés desaparecido: una mancha de sangre y las dos personas con las que lo vieron

Desde las 18.40 del sábado 8 de julio no hay rastro de Émile. Las autoridades comenzaron a buscarle aproximadamente una hora y media después de que desapareciera de la casa de sus abuelos, situada en una aldea de los Alpes de apenas 25 habitantes, sin que hasta ahora se tengan pistas de su paradero.
¿Accidente, homicidio o rapto? Las investigadores han dicho que no descartan ninguna hipótesis. El pasado 12 de julio, tras varios días peinando la zona donde desapareció el niño, el fiscal de Digne-les-Bains, Rémy Avon, quien está a cargo de las operaciones, informó de que el trabajo en terreno había finalizado. «Ninguna tesis está privilegiada, ninguna tesis está excluida», enfatizó.
El fiscal explicó que el caso está en una fase de análisis de datos en la que, debido a la complejidad, han decidido emplear un sofisticado software de investigación criminal: AnaCrim. «¿Quizás, sin saberlo, hemos recogido una pista decisiva?», comentó.
¿Qué el el software AnaCrim?
Es un programa que tiene una alta capacidad para el análisis de grandes volúmenes de datos, así como para realizar cruces de elementos que podrían resultar imperceptibles. En Francia, el software ha sido empleado por investigadores desde 1994 para resolver casos complejos, incluso ha sido clave para reabrir abrir otros clasificados como «sin resolver».
«Permite cotejar los elementos recopilados y señalar posibles vínculos o incoherencias», cita 'BFM TV'. Otros medios franceses destacan que AnaCrim es una herramienta con capacidad para dar luces a los investigadores, «sumergidos por toneladas de datos difíciles de cotejar, como llamadas telefónicas, movimientos bancarios, testimonios».
Datos telefónicos y muestras de tejidos y ADN por analizar
En la búsqueda de Émile, los investigadores han recopilado datos telefónicos y al menos 1.200 mensajes dejados en una línea que fue activada para recibir información.
Se suman otros elementos recopilados en terreno como fibras de ropa, huellas, muestras de ADN y un objeto encontrado en una carretera, entre otros.
Sobre las circunstancias de la desaparición del pequeño, se ha conocido que la tarde en que se perdió de la casa de sus abuelos había al menos una decena de personas en una reunión familiar. Además, dos testigos han declarado que lo vieron en la calle en compañía de dos personas.
Un total de 80 agentes y una decena de soldados especializados en la montaña han participado en las labores de búsqueda, junto a varios equipos caninos y un helicóptero de apoyo, indicó la gendarmería.
El caso de Émile ha ido escalando. Después de las primeras 48 horas se activó el «barrido» de la aldea para encontrar algún rastro del niño. La Justicia abrió una investigación por «desaparición preocupante« y ahora evolucionó, según lo establece la ley, a investigación preliminar.