Apagones en el corazón de París mientras Alemania avisa de cortes de luz de hasta noventa minutos
En la capital gala se vieron afectados unos 125.000 hogares. Ante el clima de incertidumbre un Macron nervioso, se vio obligado a intervenir y pidió «calma y prudencia»
En Alemania se prevén cortes de luz de hasta 90 minutos debido a la crisis energética francesa que provoca que solo lleguen 33 de los 61 gigavatios posibles

Tras los apagones que sufrieron 125.000 hogares, la noche del jueves, en el corazón de París, las declaraciones de los ministros de Economía, Interior y Educación, intentando «tranquilizar» a la opinión pública, agravaron este viernes la inquietud y la incertidumbre. Pretendiendo enviar un mensaje ... optimista, Bruno Le Maire, ministro de Economía, declaró en la tarde del viernes: «Pasar el invierno sin cortes ni apagones está a nuestro alcance». Mensaje que suscitó automáticamente un rosario de dudas. Analistas y opinión pública se preguntaron a coro: «¿Cómo creer en ese optimismo cuando los apagones del jueves sorprendieron por la imprevisión?». Pap Ndiaye, ministro de Educación, intentó tranquilizar a las familias de este modo: «Como no hay nada seguro, hemos tomado todas las medidas necesarias para actuar si se produjesen cortes o apagones». Alternativa inquietante para las familias con niños y padres que trabajan.
Sincero, Gérald Darmanin, ministro del Interior, comentó las dudas de fondo con esta declaración: «Hacemos todo lo posible para evitar que se produzcan cortes y apagones». A la vista de lo sucedido el jueves en el corazón de París, la franqueza del ministro desprendió muchas dudas, cuando los primeros apagones alimentaron la incertidumbre nacional.
Hace días, Agnès Pannier-Runacher, ministra de la Transición Energética, ya había advertido que París podría sufrir estos contratiempos, consecuencia de cortes «aleatorios» en los suministros eléctricos. Sospecha confirmada.
La noche del jueves, unos 125.000 hogares parisinos sufrieron cortes de electricidad relanzando la amarga polémica sobre el riesgo de que puedan repetirse a lo largo de las próximas semanas, consecuencia de la crisis energética y la pérdida de la soberanía eléctrica nacional.
Entre las 11 y las 12 de la noche, 75 calles de los distritos I y IV, y 62 calles del distrito III, en el centro de la capital, se quedaron repentinamente sin luz. A la misma hora, las luces del gran edificio histórico de la alcaldía de París se apagaron durante varios minutos.
Al filo de la medianoche, la normalidad quedó restablecida en los hogares afectados y vivamente inquietos. Enedis, la empresa proveedora de electricidad, reaccionó con rapidez, comunicando que los cortes en el corazón de la capital francesa eran la consecuencia de un «incidente técnico». La empresa presentó sus excusas a clientes y opinión pública, consciente de que el incidente atizó durante poco menos de una hora un clima de psicosis contenida.
Ante la propagación de un clima de incertidumbre, consecuencia de la pérdida de la soberanía eléctrica, Emmanuel Macron se vio forzado a intervenir, personalmente, muy nervioso e inquieto, pidiendo «calma, prudencia y responsabilidad». Con esos antecedentes, los cortes de electricidad, durante una hora, la noche del jueves, quizá estén llamados a prolongar una negra polémica inflamable.
Por su parte, en Alemania no se han producido cortes de suministro eléctrico, pero las autoridades no descartan caídas de tensión de 90 minutos debido al descenso de suministro por parte de Francia. Según un documento interno del Gobierno de Baden-Württemberg, fechado el 2 de diciembre y en posesión de la ministra de Medio Ambiente, Thekla Walwer, Francia está haciendo llegar solamente 33 de los 61 gigavatios posibles de potencia, cuando los test de estrés realizados no contemplaban suministro por debajo de 40 gigavatios.
«Muchas escuelas de Primaria podrían cerrar algunos días si se produjeran cortes forzosos en el suministro eléctrico»
Pap Ndiaye
Ministra de Educación
Este es el motivo por el que «no se pueden descartar caídas de tensión durante 90 minutos», dice el informe publicado por el rotativo ‘Bild’. Otro motivo del deterioro de la tensión es la revisión y la operación de ampliación de la central nuclear de Neckarwestheim. En 2021, esta central aportó el 22,5% del suministro y las tareas de mantenimiento impedirán que cumpla con esa labor.
Esta información llega en un momento de incertidumbre energética en el sur de Alemania. El pasado miércoles causó gran revuelo una luz roja encendida en la aplicación StromGedacht, del operador de red TransnetBW, de Baden-Württemberg, lo que muchos usuarios interpretaron como señal de alarma por escasez. «Eso no fue una advertencia, sino una sensibilización para que los propios ciudadanos puedan contribuir a la estabilidad de la red», explicó una portavoz de TransnetBW. «Se estaba reaccionando a una medida de reenvío», confirmó el Ministerio de Energía y Medio Ambiente de Baden-Württemberg.
Debido al menor suministro francés y para mantener estable la red en el suroeste alemán, TransnetBW tuvo que importar esa tarde electricidad de Suiza, alrededor de 500 megavatios. Por tratarse de una importación más cara, la operadora contaba con poder comprar menor cantidad y por eso emitió la alerta en forma de luz roja, que debe ser entendida como «quitar un poco el pie del acelerador a la hora de consumir».
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En el peor de los casos, TransnetBW desconectará ciertas áreas en forma de apagones controlados. El riesgo de tales días de escasez de energía es «todavía bajo», confirmó una portavoz del Ministerio de Medio Ambiente a Stuttgarter Nachrichten. TransnetBW lo describe como la «última medida cuando se unen una gran cantidad de factores negativos». El canciller Olaf Scholz trató esta semana el problema con los presidentes de los Bundeslander en una reunión en la que no hubo acuerdo para proteger a las industrias química y siderúrgica, que sufrirán los principales daños y que manifiestan el peligro de la «incipiente desindustrialización de Alemania».
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