«Que no se mate la verdad», la marcha sin precedentes de periodistas mexicanos contra los últimos crímenes
Los tres asesinatos registrados este mes han movilizado al sector. Desde 2000, el número de víctimas asciende a 143
Es el país más peligroso del mundo para ejercer la profesión, por encima, incluso de Afganistán
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Entre los 111.187 homicidios dolosos registrados en los tres primeros años del sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador, un caso ha estremecido a la opinión pública y a los medios de comunicación: el asesinato a balazos en pleno rostro contra la redactora ... Lourdes Maldonado que clamó por ayuda en 2019 ante el presidente López Obrador en su Mañanera. Temía por su vida debido a un juicio contra Jaime Bonilla, exgobernador de Baja California y perteneciente a la izquierdista Morena.
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Las tres muertes de periodistas, dos en la fronteriza Tijuana y una en Veracruz, dos de las ciudades más golpeadas por el acoso a los comunicadores en tan sólo tres semanas, ha conseguido reunir a miles de periodistas en 45 ciudades de todo el país , en una protesta sin precedentes desde hace más de una década. Los profesionales de la comunicación se han manifestado este martes para reclamar justicia al Gobierno mexicano con el epicentro en el Ministerio de Gobernación de Ciudad de México. Y es que la nación hermana representa el país más peligroso del mundo , antes incluso de Afganistán, para ejercer la profesión de periodista.
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La asociación ‘Artículo19’ afirma que «no valen sólo con las buenas intenciones del Gobierno» ya que se han asesinado 143 periodistas desde el 2000, unos 28 tras la llegada al poder de la nueva administración. Las mismas reacciones no se han hecho esperar: la oficina en la nación mexicana del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) «lamentó y condenó el asesinato» de Maldonado y el embajador estadounidense, Ken Salazar, se «solidarizó con los periodistas asesinados».
Cada doce horas un periodista sufre una agresión. Las amenazas y los homicidios proceden del gobierno, de la delincuencia organizada y del sector empresarial, denuncia el sector
Las multitudinarias protestas no se repetían desde 2015 cuando el fotoperiodista Rubén Espinosa salió huyendo de Veracruz. Fue localizado, junto a cuatro cuerpos de mujeres, con diversas heridas de bala en la céntrica colonia Narvarte, al sur de la zona cosmopolita de Roma.
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Al gremio le falta mucho camino por andar, ya que carece de una organización conjunta que vele por sus derechos. Desde la plataforma ‘Tenemos que hablar’ sostienen que « los homicidios y amenazas contra los periodistas se fraguan en los tres niveles de gobierno, en la delincuencia organizada, en las campañas electorales y en los intereses empresariales». Con una agresión a un redactor cada 12 horas, la lista la engrosarían decenas de víctimas mortales si añadimos a comunicadores sin miedo y olvidados que perecen en tiroteos o asaltos enmascarados que no se reportan como ataques al derecho a la información.
Desprotegidos
Lourdes, la última víctima mortal, integraba un programa especial de Protección para Periodistas , debido al litigio que defendía. Una protección insuficiente ya que su asesinato se produjo en la zona más poblada de la ciudad fronteriza con Estados Unidos, a la salida de su domicilio cuando su escolta abandonaba su residencia, ya que no contaba con seguridad 24 horas.
«Lo último que se me ocurre cuando me están amenazando es pulsar el botón de pánico», indicó una manifestante
«Aviso a las autoridades o cuerpos de seguridad, que en ocasiones, están compinchados» concluyó
A muchos de los profesionales amenazados se les proporciona un botón del pánico. No obstante una de las manifestantes de Veracruz afirmó que cada vez que se veía asediada lo último que se le ocurría era activar este mecanismo . Según su versión, sólo avisaba a las autoridades o cuerpos de seguridad que estaban, en esa ocasión, compinchados con fines espurios.
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Algo frecuente como expresó otra compañera de Tijuana, en la concentración en la que se clamaba justicia en la capital, a donde se tuvo que trasladar porque temía por su integridad. Y es que el Defensor de Derechos Humanos en la zona chivó a sus acosadores sobre su paradero. «A ese nivel hemos llegado», trasladaba con desesperanza.
Violencia ligada a la corrupción
La violencia a los articulistas está intrínsecamente relacionada con el combate a la corrupción , uno de los estandartes sobre la que se sustenta la administración Obrador. Se acaba de conocer que México ocupó la posición 124 -de entre 180- en el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) de Transparencia Internacional. La misma puntación que Gabón, Níger o Papúa Nueva Guinea. Así, se coloca en el último lugar de la OCDE debido a «la nula reparación del daño a las víctimas y una falta de recuperación de activos desviados por casos de gran corrupción».
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