Comienza la carrera por tomar el relevo de Trump en el Partido Republicano
El presidente aún no ha anunciado si en 2024 se volverá a presentar a las elecciones

La pelea por ganar las primarias republicanas de 2024 ya ha comenzado. Es cierto que en circunstancias atípicas, ya que el presidente Donald Trump se niega a aceptar los resultados de los comicios de noviembre y aun espera una suerte de milagro ... que revierta lo que parece inevitable: que el Capitolio certifique la victoria del demócrata Joe Biden el próximo 6 de enero. Pero los principales aspirantes republicanos ya toman posiciones y cada paso que dan es un medido cálculo electoral.
El último en pasar a la acción ha sido el jefe diplomático, Mike Pompeo , quien recibió el año nuevo con una cuidadísima serie de 30 mensajes en Twitter contando sus hazañas como secretario de Estado y haciendo suyo el lema del trumpismo: «América primero». Todo, absolutamente todo lo que sucede dentro del Partido Republicano en estos días de atribulada transición en la Casa Blanca influye en el cálculo de las elecciones de 2024.
El presidente Trump no ha anunciado si se presentará, y ese será un factor decisivo, como lo será la decisión que tome Biden respecto a un segundo mandato, que comenzaría después de su 82 cumpleaños, todo un récord de edad. En cualquier caso, los principales aspirantes ya se están posicionando y aunque todos ellos repiten de forma más o menos abierta las denuncias de fraude del presidente, lo hacen a sabiendas de que sólo la bendición de Trump les abrirá la llave de la candidatura de su partido en cuatro años.
El panorama electoral republicano según está ahora mismo demuestra que aun sin Trump, el trumpismo se queda en el partido como una fuerza dominante. Aparte de Pompeo, que es ministro de Exteriores de Trump, los mejor posicionados de momento son la que fue su embajadora ante Naciones Unidas, Nikki Haley ; los senadores Josh Hawley y Tom Cotton , ambos fieles paladines del presidente en el Capitolio, y dos recientes conversos a la causa del trumpismo que ya compitieron por la presidencia en 2016, Marco Rubio y Ted Cruz . Los considerados centristas, viejos candidatos como Jeb Bush o Rob Portman , no tienen, a día de hoy, ninguna opción, porque Trump ha dejado claro que aun fuera de la Casa Blanca se reserva el papel de hacedor de reyes y, por motivos diversos, se la tiene guardada a todos ellos.
Ya hay encuestas
La primera encuesta de candidatos para 2024, elaborada por Echelon Insights días después de las elecciones de noviembre, refleja que los favoritos de los votantes republicanos son, en este orden, el propio Trump; su vicepresidente, Mike Pence ; el senador Ted Cruz; el hijo mayor del presidente, Donald Jr. ; Haley; Rubio, y el presentador de televisión Tucker Carlson . En realidad un 52% preferiría que se presentara de nuevo Trump, según ese sondeo.
Lo cierto es que el presidente ha demostrado una gran fortaleza en las urnas, ya que ha obtenido 74 millones de votos, 11 millones más que en 2016, pero Biden logró adelantarlo con siete millones más. Es más, aun después de las elecciones, Trump ha seguido recaudando donaciones para tratar de demostrar el supuesto fraude, ingresando 170 millones de dólares (140 millones de euros) en un solo mes. Otra encuesta posterior, de Morning Consult para Politico, revela que un 53% de republicanos votaría a Trump en unas primarias dentro de cuatro años.
Por su parte, el propio Trump ya ha advertido en no pocas ocasiones en su red social favorita, Twitter, que se reserva el derecho a destruir carreras políticas. A aquellos senadores, diputados o gobernadores republicanos que se han atrevido a felicitar a Biden o criticar sus denuncias de fraude los ha amenazado con elegir y apoyar a candidatos alternativos en las próximas elecciones a las que se presenten.
A John Thune , que es el número dos de los conservadores en el Senado, ya le está buscando contrincantes en las primarias que tendrán lugar el año que viene para su escaño en el Senado por Dakota del Sur. Todo, porque Thune vaticinó que las demandas de Trump de fraude electoral no llegarían a ningún lado. Todas fueron desestimadas.
Mientras Trump estudia qué hacer, sus aliados reciben señales contradictorias. Las habituales filtraciones procedentes de la Casa Blanca reflejan mensajes opuestos: que ya ha decidido presentarse y que lo anunciará en un mitin en Florida el mismo día en que Biden tome posesión, o que prefiere centrarse en sus negocios tras años de pérdidas. Una presidencia plagada de rumores acaba rodeada de ellos, sin que el presidente, acostumbrado a sorprender, anuncie un plan concreto de acción.
Cierto es que le queda una última prueba, la segunda vuelta de las elecciones al Senado por el estado de Georgia , en las que se juegan la reelección dos aliados del presidente: los republicanos Kelly Loeffler y David Perdue . Si pierden, el trumpismo habrá recibido un duro golpe, y los demócratas se encontrarán en la privilegiada posición de disponer de una cómoda mayoría en las dos cámaras del Capitolio, además de en la Casa Blanca.
Así comenzó la presidencia de Barack Obama en 2009.Este mismo domingo toman posesión de sus escaños los nuevos diputados y senadores que ganaron en las elecciones de noviembre, en las que se renovó, además de la presidencia, la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. El miércoles se reúnen ambas cámaras y abren los sobres con los resultados oficiales de las presidenciales. Si un diputado y un senador se oponen, habrá un debate de dos horas.
El senador Hawley, al que muchos analistas en EE.UU. ven como uno de los mejor posicionados de cara a las primarias de 2024, ya ha anunciado que él se opondrá, una clara señal de que está dispuesto a enfrentarse a su partido con tal de cobrar la relevancia necesaria para presentarse a unas primarias. (El líder republicano en el Senado, Mitch McConnell , ya ha felicitado a Biden y se ha negado a replicar las denuncias de fraude).
La propia campaña del presidente, que sigue recaudando fondos, envió el mes pasado un correo electrónico en el que preguntaba: «¿Debería el presidente Trump presentarse en 2024?». Tras pedir más donaciones, el mensaje afirmaba: «Dejemos algo claro: la izquierda radical le robó esta elección al presidente Trump». Después, la campaña permitía votar a la pregunta sobre la nueva candidatura de Trump, una forma de medir el entusiasmo por el presidente saliente, el primero en no repetir mandato desde George Bush padre.
Ivanka en 2024
También cabe la posibilidad de que Trump opte por crear una nueva estirpe política, presentando a uno de sus hijos. Las dos encuestas antes mencionadas ya sitúan bastante bien a Donald Jr. La hija mayor, Ivanka , ha sido asesora especial del presidente y ha participado con él en viajes oficiales y reuniones de alto perfil. Su marido, Jared Kushner , ha tenido un papel central en uno de los grandes logros de la Administración Trump, los acuerdos de paz de Israel con Bahrein, Emiratos Árabes Unidos, Sudán y Marruecos. Los medios estadounidenses prestaron gran atención al hecho de que Ivanka Trump dijera públicamente en un mitin por su padre antes de las elecciones de noviembre que ahora se opone al aborto, un cambio de ideario sin duda bienvenido por las bases evangélicas republicanas.
No sería Trump ni mucho menos el primer presidente en presentar a familiares. Los Bush y los Clinton son ejemplos recientes, pero ya en los primeros años de la república el sexto presidente, John Quincy Adams , era sobrino del segundo, John Adams .
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete