BREXIT

Los 27 piden a Londres «garantías reales» sobre los derechos de los ciudadanos

Los líderes de la UE aprueban por unanimidad las líneas rojas para el acuerdo sobre la salida del Reino Unido

Cumbre de los 27 en Bruselas EFE

ENRIQUE SERBETO

La Unión Europea ha logrado mostrar solidez y firmeza en el primer paso del delicado proceso del Brexit . Los Veintisiete se han puesto de acuerdo para aprobar las líneas generales de la negociación sin dejar traslucir matices o reticencias que pudieran ser utilizadas por los negociadores británicos. La cumbre de ayer, la primera que oficialmente ya se celebra sin la presencia del Reino Unido, ha puesto en marcha el reloj cuya cuenta atrás terminará en mayo de 2019, cuando este país salga de la UE. Y, como han repetido todos los líderes presentes ayer, el resultado tiene que demostrar esencialmente que es mejor estar dentro que fuera del club y que, sin que deba considerarse un castigo, al final del camino ha de quedar claro que la decisión de los británicos ha sido un error.

El documento aprobado ayer contiene las directrices que van a seguir las negociaciones, que es algo que los británicos tienen que aceptar les guste o no; y hay algunas cosas que habrían preferido hacer de otro modo, pero ya no están en situación de imponer condiciones. Los que se quedan en la UE han decidido que no se negociará la relación futura hasta que se haya garantizado que habrá una «salida ordenada» y exigen antes de nada empezar a hablar de la situación en que se quedarán los más de tres millones de europeos que se van a convertir en extranjeros en suelo británico y la factura que Londres ha de pagar por sus compromisos pendientes.

La canciller alemana Angela Merkel insistió específicamente en este ángulo del orden de las negociaciones , que es uno de los que más asusta a Londres, porque le obliga a salir de una casa antes de saber como será la que les va a cobijar después. «A veces –dijo la canciller– creo que hay ciertos británicos, y no hablo del Gobierno, que no tienen claro que hay que hacer esto en dos fases, una para pactar la salida y solo después otra para hablar de las futuras relaciones».

El presidente del Consejo europeo, el polaco Donald Tusk, dijo después de la cumbre que desde Bruselas esperan una «respuesta seria» de la primera ministra británica Theresa May sobre el asunto de los residentes, para eliminar cuanto antes la situación de incertidumbre y ha añadido que «en cuanto Reino Unido ofrezca garantías reales para nuestros ciudadanos, lograremos encontrar una solución rápidamente».

El presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker cenó este miércoles con May en Londres y al parecer no fue una reunión del todo amistosa. «Tengo la impresión de que, a veces, los amigos británicos, no todos, subestiman las dificultades técnicas que tenemos ante nosotros» dijo ayer el presidente de la Comisión al término de la cumbre. «Cada vez que yo hacía una pregunta, ella contestaba que debía tener paciencia y ser ambicioso» ha revelado Juncker sobre esa conversación de la que ha deducido que «aunque en privado todo fue bien, creo que tenemos un problema porque los británicos quieren dejar la UE sin más pero no es factible que se haga simplemente así».

Negociadores

El negociador británico, David Davis, vino a darle ayer la razón a los que creen que el proceso puede ser tormentoso. Una vez publicado el texto aprobado en Bruselas, él contestó con un comunicado en el que decía que «las dos partes han definido claramente su posición. Queremos que las negociaciones se lleven a cabo bajo un espíritu de buena voluntad, cooperación sincera y el ánimo de establecer una asociación estrecha entre el Reino Unido y la UE» pero advierte al mismo tiempo que «serán sin duda las negociaciones más complejas que el país ha llevado a cabo en mucho tiempo y probablemente duras y en ocasiones conflictivas ».

Como ya se había adelantado, el documento de nueve páginas recoge como prioridad esencial aclarar el estatus futuro de los aproximadamente 3 millones de europeos que viven en suelo británico, del que dependerá y el de los más de un millón de británicos que residen en la Unión Europea, porque se aplicará la misma condición.

Por su parte, el negociador europeo, el francés Michel Barnier, que participó en la cumbre, dijo que Europa «está lista» para empezar las negociaciones después de las elecciones legislativas en Gran Bretaña.

El presidente francés, Francois Holande, se despidió de sus colegas puesto que esta es la última reunión a la que va a asistir antes de que sus compatriotas hayan elegido a quien le va a sustituir. Y, por supuesto, todos los líderes, Hollande incluido, apostaron por una victoria de Macron el domingo.

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