Alemania asume que no podrá evacuar a sus ciudadanos de Afganistán antes del 31 de agosto
Las autoridades están considerando opciones para sacar a la gente más allá de la fecha límite, lo que implicaría negociar con los talibanes
Crisis en Afganistán: ¿A dónde van los afganos?
El ministro federal de Relaciones Exteriores, Heiko Maas , advierte que Alemania no podrá sacar a todo el personal local alemán y afgano de Afganistán hasta el final de la campaña de evacuación, cuyo plazo límite es el 31 de agosto. En una entrevista concedida a BILD LIVE, Maas asume que «no hay tiempo suficiente» y que «no podremos sacar a todos de Afganistán en los días restantes de esta operación».
«Si hablo con honestidad, eso es lo que debo decir», lamenta el ministro, que recuenta que «seguimos en contacto con unos cien ciudadanos y sus familias, cuya ubicación también conocemos. Hoy estamos tratando de traerlos de regreso al aeropuerto de manera razonablemente segura y luego distribuirlos en nuestros aviones». «Nadie necesita una visa, nadie tiene que pasar por un control de seguridad para volar a Alemania», ha insistido, «el único obstáculo ahora mismo es el plazo de tiempo».
Con estas declaraciones, Maas presiona a EE.UU. a ampliar el límite temporal de la operación de rescate, establecida por Washington y que «no bastará para sacar a nuestra gente». «Incluso si las operaciones durasen unos cuantos días más no sería suficiente», insinúa la necesidad de una misión a medio plazo, mientras el gobierno alemán negocia tanto con EE.UU. como con Turquía, a falta de interlocutores entre los talibanes, intentado lograr apoyos para prolongar la operación.
«Estamos manteniendo conversaciones con Washington y con Ankara con el objetivo de lograr mantener el aeropuerto abierto hasta que la gente pueda salir», ha explicado el ministro, «a pesar de que la situación sigue siendo peligrosas y más caótica a medida que pasan las horas». «Nuestros soldados evalúan todas las opciones posibles para sacar a la gente de allí, a los alemanes y a los afganos que huyen de los talibanes», resume el papel de los efectivos alemanes desplegados en Kabul, al tiempo que repite las palabras de Angela Merkel y asegura que «tenemos que seguir discutiendo con los talibanes, pues desempeñarán un papel particular en el funcionamiento del ejército tras la retirada de las tropas estadounidenses».
Uzbekistán, Pakistán, India y Tayikistán
Según ha informado también el ministro, Alemania está hablando con las autoridades de Uzbekistán, Pakistán, India y Tayikistán para que los afganos que huyan por frontera terrestre puedan acudir a las embajadas alemanas en estos países y presentar allí su demanda de visa, a la vista de que EE.UU. se niega por el momento a prolongar la operación en el aeropuerto de Kabul: «Los estadounidenses han dicho que continuarán esta evacuación militar solo hasta el 31 de agosto. Por el momento, Washington está hablando de si esto se puede extender».
Alemania muestra comprensión con los argumentos estadounidenses. «Es comprensible, hay que sopesar cuánto tiempo puedes garantizar la seguridad de las fuerzas en el lugar y de las personas que quieres rescatar, se trata de un cálculo muy, muy difícil», reconoce Maas, «y es por eso que nosotros, junto con Estados Unidos y Gran Bretaña , hemos comenzado ya a considerar cómo se puede sacar a la gente de Afganistán después de la evacuación militar». Ha sugerido, de esta manera, que el fin de la evacuación militar no debería significar el fin de las oportunidades de las personas para salir del país.
El ministro alemán ha respondido a las críticas al hecho de que el gobierno federal haya que negociar la evacuación con los talibanes como «peor que el mundo al revés». Sin embargo, ha dicho, «no tenemos ninguna alternativa. Para conseguir salvar a esas personas, tienes que ir por caminos que no quieres». De hecho, la única alternativa sería dejar al personal local a su suerte. «Y no estamos dispuestos a eso», ha dejado claro. Hasta ahora, 351 ciudadanos alemanes han sido traídos desde Afganistán con sus familias. Otros 100 alemanes tendrían que ser trasladados en avión en los próximos días.
También se ha referido a lo difícil que es la situación para el ejército alemán en el aeropuerto de Kabul, teniendo que seleccionar cada día quien sube a los aviones y quién no. «Una tarea terrible», describe, «por eso los soldados se intercambian regularmente, porque la tensión psicológica de lo que viven es terrible».
En esta entrevista más que en otras anteriores, Maas ha reconocido que la situación actual tiene «mucho que ver con el hecho de que todos juzgamos mal lo que pasaba en Afganistán, con que no asumimos que Kabul caería tan rápido, que las fuerzas armadas no se opondrían a que el presidente Ghani abandonara el país».
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