La noche en Egipto que cambió a Napoleón
El Gran Corso quiso pasar una noche en la famosa estructura emulando a Alejandro Magno y a Julio César
La pirámide de Keops , que es la única construcción que perdura de las siete maravillas del mundo antiguo, sigue revelando nuevos secretos en sus imponentes 146 metros de altura.
Para liberar Egipto de las manos turcas, el prometedor general Bonaparte desembarcó en 1798 con más de 30.000 soldados franceses. Además llevó a un grupo de varios investigadores (matemáticos, físicos, químicos, arqueólogos...) , para que estudiaran aquel país de pirámides maravillosas y los dioses milenarios.
El viaje también sirvió a Napoleón a modo de búsqueda espiritual : hizo noche supuestamente en el interior de la Pirámide de Keops, en la Cámara del Rey, la habitación noble, que era de difícil acceso, con pasadizos que no llegaban al metro y medio, y sin ningún tipo de iluminación.
El general corso pasó siete horas rodeado solo de murciélagos, ratas y escorpiones en la pirámide. Al amanecer, brotó de la laberíntica estructura, pálido y asustado . A las preguntas de inquietud de sus hombres de confianza sobre lo qué había ocurrido allí dentro, Napoleón respondió con un enigmático: « Aunque os lo contara no me ibais a creer ».
Resulta imposible saber qué es lo que vio o sintió exactamente, pero lo que está claro es que la noche de Napoleón dentro de la Gran Pirámide pareció cambiar su carácter para siempre .