Tamara Falcó aclara cuáles son sus verdaderos planes para adelgazar antes de su boda

La marquesa de Griñón desmiente que vaya a ingresar en una clínica especializada para bajar 10 kilos asegurando que ahora está en su «normopeso»

Fernando Verdasco se sincera por primera vez sobre sus inicios con Ana Boyer: «La engañé»

Los momentos estelares de Rodrigo Rato en televisión: de su expediente en prisión por un encontronazo al «mal karma» de Rajoy

Tamara Falcó gtres

F. B.

Madrid

Queda poco más de un mes para que se celebre la esperadísima boda entre Tamara Falcó (41 años) e Íñigo Onieva (33) y la pareja no deja de protagonizar los titulares de la prensa rosa casi a diario.

Si hace unos días 'Sálvame' aseguraba que la hija de Isabel Preysler (72) y el desaparecido Carlos Falcó ingresaría en un centro especializado para perder peso rápidamente antes de su boda, ayer por la noche la propia marquesa de Griñón desmintió estas informaciones a través de 'El Hormiguero', programa en el que trabaja como colaboradora.

«El vestido me lo hacen a medida y, por lo tanto, está hecho a mi cuerpo. Menuda tontería y falta de respeto. Yo estoy en mi «normopeso». Para bajar esos kilos tendría que estar un año. ¿Qué podría estar más delgada? Pues sí. Pero vamos, que lo encuentro todo un poco indignante. Como ya he dicho varias veces, para mí lo importante es el sacramento del matrimonio», aseguró anoche la 'socialité' visiblemente molesta.

Además confesó que lo único que iba a hacer hasta el día de su boda sería una dieta détox, como las que sigue todos los veranos, pero con otro timing y nada de ingresar en una clínica especialista para perder peso rápidamente.

Y es que según confirmaron a través del programa del corazón por excelencia, Tamara Falcó iba a «ponerse en manos de profesionales» y para ello debía «alejarse un tiempo de su familia y se ingresará en un centro especializado». Además, aseguraban que «lo oculta a su familia y, en especial, a su novio por razones obvias. Solo lo sabe su madre y alguien más». Supuestamente, la marquesa de Griñón habría confiado su cuerpo a la clínica Buchinger, la misma que consiguió que perdiese más de 20 kilos tras sufrir un problema de tiroides hace siete años. Un centro de salud que le otorgarían una estricta dieta con la que perdería más de 10 kilos por unos 30.000 euros.

«A mí lo que me cuentan es que parte del problema con las diseñadoras vascas habría surgido porque Tamara no se sentía a gusto por el vestido por el incremento de talla y quería disimularlo de alguna manera. Carolina Herrera es un valor seguro y le va a sentar de maravilla. Será interesante ver cómo el vestido elegido disimula esas redondeces, cosa que no ha hecho el vestido con el que estaban trabajando las vascas», añadió Alessandro Lequio en 'El Programa de Ana Rosa'.

Comentarios
0
Comparte esta noticia por correo electrónico

*Campos obligatorios

Algunos campos contienen errores

Tu mensaje se ha enviado con éxito

Reporta un error en esta noticia

*Campos obligatorios

Algunos campos contienen errores

Tu mensaje se ha enviado con éxito

Muchas gracias por tu participación