Cayetano Martínez de Irujo le confiesa a Risto Mejide las palizas que sufría de su niñera: «Me hizo tener miedo de las mujeres»

El aristócrata ha contado lo difícil que fue su infancia y las traumáticas experiencias que tuvo

Cayetano, sobre la relación con sus hermanos: «Si fuera la Edad Media, me habrían decapitado»

Risto Mejide con Cayetano Martínez de Irujo en 'Viajando con Chester' Cuatro

D. S. C

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Cayetano Martínez de Irujo se abrió en una sincera entrevista con Risto Mejide, en el programa 'Viajando con Chester'. El conde de Salvatierra no dejó fuera de sus declaraciones ni siquiera los momentos más traumáticos de su vida, que por muy aristocrática que fuera, esconde algunos episodios dignos de película de terror.

Uno de los que más le duele recordar de su infancia es el tiempo que pasaba con su niñera. A su madre Cayetana, la anterior duquesa de Alba, la veían muy poco y por eso se quedaban al cuidado de unas mujeres a las que ahora acusa literalmente de maltratarles. «Vivíamos con las nanis, básicamente desde que nació Eugenia. Tuvimos una austríaca, que nos daba con un bambú. Palizas físicas, sí. Mi madre no se enteraba porque no se lo contábamos», confesó.

La estricta educación que recibió Cayetano le pasó factura en muchos aspectos, y este tipo de situaciones con esa niñera le ha arrastrado un trauma que aún arrastra hoy.

«Mi madre no se enteraba porque no se lo decíamos. Si se lo decíamos, ella iba a montar el follón y nos iban a pegar el doble. Además es que nos pegaban sin razón, no hacíamos la vida de niños normales, sino una vida organizada, ella no lo veía… yo me cubría. Tenía un lío dentro yo… desde los seis años que empezó la confusión», relató, notablemente emocionado al recordar aquellos episodios.

«Si se lo decíamos a nuestra madre, ella iba a montar el follón y nos iban a pegar el doble. Nos pegaban sin razón»

Cayetano Martínez de Irujo, en 'Viajando con Chester'

La relación con las mujeres fue tan complicada, que Cayetano acabó necesitando terapia. Fue, además, en un momento crítico porque le pilló en la adolescencia y primeros años de la edad adulta.

«Por mi problema emocional tenía confundido el amor, el sexo y el cariño… Lo tenía mezclado en un saco. En EEUU aprendí profundamente cuál era mi problema emocional con las mujeres. Por un lado, era adoración, respeto y todo porque me han querido tanto que me han sostenido de no caerme del todo… Siempre me han querido muchísimo. Pero por el otro lado tenía miedo a tener una relación por las palizas de las nannies y esas palizas me hicieron tener miedo hacia la mujer y tener una relación», relató.

En esa terapia estuvo unas cinco semanas porque en Estados Unidos las hacen «muy fuertes», pero al aristócrata le sirvieron para tener una relación más sana con las mujeres que han pasado por su vida, incluida la Infanta Elena entre otras.

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